Mostrando entradas con la etiqueta Epidemia de Influenza AH1N1. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Epidemia de Influenza AH1N1. Mostrar todas las entradas

jueves, 12 de agosto de 2010

Sólo el 20% de los grupos de riesgo se ha vacunado contra la nueva gripe


El Pais.- Un año después del comienzo de la expansión del virus H1N1 que ha causado la llamada nueva gripe, los expertos siguen sin ponerse de acuerdo sobre cómo se ha manejado la crisis. Ni las vacunas, ni los fármacos, ni el sistema de alertas han conseguido el menor acuerdo entre los expertos que están participando en una jornada convocada por la Organización Médica Colegial (OMC). Prácticamente sólo un dato ha quedado sin discusión en el encuentro: que sólo un 20% de la población de riesgo se ha vacunado. El dato lo dio Andreu Segura, presidente de la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria, quien lo acompañó de una reflexión que ha sido la predominante del debate: estos "datos tozudos" son un indicador de la "desconfianza" que se ha instalado en la población. "Lo que nos jugamos puede ser muy serio", añadió, en referencia a lo que puede ocurrir si en un futuro otra pandemia resulta grave de verdad y la población reacciona con el mismo escepticismo.El presidente de la OMC, Juan José Rodríguez Sendín, manifestó aún antes de que terminara la sesión que era "esperable que no hubiera acuerdo". "Se rectifica con dificultad", admitió. Sin embargo, señaló que había aspectos en los que había más unanimidad. Una de ellas, las dudas sobre la eficacia del Tamiflu. ""Con lo que se ha dicho [en la sesión] nadie puede defenderlo, salvo que aporte nuevos datos", dijo. Se refería a la exposición del farmacólogo Joan Ramón Laporte, en la que señaló que hace tres años ya se sabía que este fármaco tenía un efecto muy militado para tratar la infección. Un dato que, tampoco esta vez, fue apoyado unánimemente. Jordi Rello, del servicio Cuidados Intensivos del hospital Vall de'Hebron (Barcelona) insistió en que, entre los pacientes más graves, el uso temprano del antiviral significaba un gran aumento en la expectativa de que un paciente saliera adelante o no.Lógicamente, el manejo de la crisis por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y las posibles presiones de los laboratorios en las decisiones tomadas estuvieron muy presentes en el debate. Frente a los más críticos (Laporte, la médica de Urgencias Mónica Lalanda, una de las que más campaña han hecho contra las vacunas), otros, como Josep Vaqué, jefe de Medicina Preventiva del Vall d'Hebron, isistieron en que aunque se ha tratado de una enfermedad leve, tenía "sello de pandemia". Según Vaqué, quien destacó que se trataba de una enfermedad "impredecible", la pandemia "no se ha acabado". El preventivista indicó que se esperaban tasas de ataque (cantidad de infectados) del 30%, cuando al final, en España, ha sido del 7%. Además, destacó que el pico de la infección se adelantó, por lo que el virus "se quedó sin combustible" para propagarse en invierno, ya que los niños, sus principales víctimas, pasaron la enfermedad al principio del curso (en septiembre), y quedaron inmunizados.Vaqué también adelantó que lo más lógico será que la OMS -que está en pleno proceso de análisis de sus decisiones- cambie el criterio para definir pandemia, incluyendo la gravedad, y no sólo la expansión de la enfermedad.
Los políticos no han sido tan críticos con la Organización Mundial de la Salud. Un año después de que se conociesen los primeros casos, sin embargo, muchos coinciden en que la escala de niveles de alerta debe cambiarse. "La OMS debió reformar su sistema de alerta ya en junio", ha asegurado el consejero de Sanidad de Castilla-La Mancha, Fernando Lamata.Sí se ha hablado hoy de las lecciones aprendidas de la primera pandemia del siglo XXI. Sobre todo de fórmulas de organización. Los consejeros de Sanidad de Castilla-La Mancha, y de Castilla y León, Francisco Javier Álvarez Guisasola, hablaron incluso de la posibilidad de devolver algunas competencias al Ministerio de Sanidad en situaciones de emergencia sanitaria para "facilitar la coordinación". Pero la conclusión ha sido prácticamente unánime, independientemente del color político, "el sistema nacional de salud ha actuado bien", ha resumido Pilar Grande, portavoz del PSOE. Una opinión que ha compartido el diputado del Partido Popular Mario Mingo. "Gobierno y oposición se han puesto de acuerdo, y por primera vez, en la gestión de la nueva gripe. Independientemente de que desde el PP hiciéramos peticiones o sugerencias, que muchas fueron escuchadas", ha dicho Mingo.

La OMS ocultó que sus expertos en gripe A cobraron de farmacéuticas


El Pais.- La gestión de la pandemia de gripe A por la Organización Mundial de la Salud (OMS) fue poco transparente. Según un estudio del British Medical Journal (BMJ), una de las revistas médicas de referencia, un informe clave de la OMS ocultó los vínculos financieros entre sus expertos y las farmacéuticas Roche y Glaxo, fabricantes de Tamiflu y Relenza, los fármacos antivirales contra el virus H1N1. Ese fue el informe que instó a los Gobiernos a apilar reservas de esos medicamentos, por valor de unos 6.000 millones de dólares (4.900 millones de euros). Las críticas del British Medical Journal se suman a las del Consejo de Europa, que recientemente también acusó a la OMS de opacidad, aunque por otra razón: que los 16 miembros del comité de emergencia que asesoró durante la crisis a la directora del organismo, Margaret Chang, son secretos.Si la identidad de los 16 miembros del comité de emergencia se mantiene en secreto para evitar que los presione la industria, la medida es ingenua y contraproducente, alegan los expertos críticos con la OMS. Los nombres de Robert Webster, del Hospital Infantil de Memphis (Tenessee, EE UU) , o de Tasiro Masato, jefe de virología del Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas de Japón, deben ser secretos para muy pocos industriales. Y mantener sus nombres ocultos es justo lo que impide al resto del público fiscalizar sus nexos con las farmacéuticas. Las pautas de la OMS que recomendaban a los Gobiernos almacenar Tamiflu y Relenza -los únicos dos fármacos antivirales eficaces contra el virus H1N1- fueron publicadas en 2004, y se apoyaban en publicaciones de los tres expertos ahora cuestionados. Estos tres científicos sí declararon sus lazos con la industria en sus papers (publicaciones científicas), pero la OMS no recogió esa declaración en el informe que entregó a los Gobiernos. Los vínculos entre los científicos de la OMS y la industria fueron anteriores a 2004. Roche y Glaxo les pagaron por una serie de conferencias y consultas. También han intervenido en investigaciones pagadas por los laboratorios. Este tipo de vínculo es muy común. Los principales expertos intervienen en los ensayos clínicos financiados por la industria. Pero deben ser transparentes, y la OMS debió declararlos en su informe, según el BMJ. La postura de la OMS es que los conflictos de interés son "inherentes a cualquier relación entre una agencia como la OMS y una empresa que persigue beneficios". Lo mismo vale para los expertos que asesoran a la agencia y tienen "vínculos profesionales con las compañías farmacéuticas". Pero el organismo negó ayer que la industria influyera en la gestión de la pandemia. Ya en enero, el Consejo de Europa organizó una audiencia en Estrasburgo para analizar si la declaración de pandemia, emitida por la OMS en junio del año pasado, estuvo justificada vista de la escasa peligrosidad del virus. Pese a los temores iniciales, el H1N1 ha resultado menos letal que la gripe común de cada año. La reunión, promovida por Wolfgang Wodarg -hasta poco antes presidente del comité de sanidad del Consejo de Europa- no sirvió de nada. Wodarg se reafirmó en que la OMS había exagerado los riesgos en colusión con big pharma, y la OMS se enrocó en que "pandemia es cuando un nuevo virus se difunde, y este lo es", como dijo su número dos, Keiji Fukuda. El H1N1 es un recombinante (un mestizo) reciente, con genes de un virus aviar, otro humano y dos porcinos. Causa en algunas personas enfermedades graves, pero su letalidad es baja en la población general. Los científicos no podían saber esto al iniciarse la crisis en México, cuando la mortalidad parecía alta. El criterio de la OMS para declarar una pandemia no es la letalidad del virus, sino su propagación. La OMS se limitó a aplicar su protocolo. Pero es el protocolo lo que cuestionan muchos expertos. Poca gente había oído hablar de la OMS hace solo 10 años. La agencia de la ONU se ha convertido en un referente mundial debido a tres epidemias: el SARS, o neumonía asiática, en 2002 (800 muertos), la gripe aviar iniciada poco después (300 muertos) y la última pandemia de nueva gripe. En prevención de esta última, España compró 13 millones de dosis de vacuna, de las que se han usado solo dos millones. El nuevo estudio crítico con la gestión de la OMS es una investigación del propio BMJ y del Bureau of Investigative Journalism británico. Los virólogos y epidemiólogos especializados en el virus de la gripe -el agente infeccioso más impredecible que se conoce- ya recomendaban a los gobiernos almacenar reservas de Tamiflu y Relenza antes de la aparición del H1N1, en prevención de cualquier posible pandemia de gripe.

Fin de la pandemia no implica extinción total del virus H1N1


El Universal.- La Organización Mundial de la Salud (OMS) decretó el martes el fin de la pandemia de gripe A, producida por el virus H1N1. Sin embargo, el brazo sanitario de las Naciones Unidas dejó claro que el cese de esta fase no implica que el virus "haya desaparecido". Lo dijo la directora general del organismo, Margaret Chan. "Es un virus que aún está circulando, pero en este tiempo hemos aprendido cómo funciona y ya no hay riesgo de que vuelva a haber una pandemia", dijo también Keiji Fukuda, el segundo a bordo en la OMS. La Comisión de Epidemiología de la Red de Sociedades Científicas Médicas de Venezuela, destaca a través de un comunicado que "es el momento para reflexionar sobre las lecciones aprendidas y no bajar la vigilancia epidemiológica. Especialmente en los grupos de riesgo, entre estos las embarazadas. Debemos recordar que Venezuela es junto con Haití, Republica Dominicana y Jamaica uno de los países de América que aún no ha protegido a la población con la vacuna contra el virus de la influenza pandémica".

OMS defiende que los expertos de la gripe A actuaron de forma independiente


Ginebra, 12 ago (EFE).- El Comité de expertos que aconsejó a la Organización Mundial de la Salud (OMS) el inicio y fin de la pandemia de gripe A actuó de forma "independiente y declarando de antemano sus intereses", dijo hoy a Efe el portavoz del organismo sanitario, Gregory Hartl.Hartl reaccionaba así a las críticas surgidas tras la publicación ayer por la OMS de la lista con los nombres de los quince miembros del Comité de Emergencia, tras catorce meses de pandemia, en la que cinco de ellos declaran tener ciertos vínculos presentes o pasado con la industria farmacéutica.El portavoz defendió que estos vínculos declarados son "datos irrelevantes que no exponen ningún conflicto de intereses en su cargo asignado"."Los quince miembros del equipo declararon sus actividades desde el principio y hasta el final" añadió, y explicó que, al tratarse de un empleo a tiempo parcial su participación en el Comité, "los expertos tenían derecho a continuar con sus trabajos".Los nombres del grupo, entre ellos científicos y profesores de cuatro continentes, fueron publicados ayer por la OMS tras decretar un día antes el fin de la pandemia de gripe A, demora que había desatado las críticas sobre la supuesta falta de transparencia del organismo.Una de las más contundentes fue la del presidente de la Comisión de Salud de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, Wolfgang Wodarg, que acusó públicamente a la OMS y a los gobiernos de generar una psicosis innecesaria con la gripe A debido a los vínculos con la industria farmacéutica.Hartl aseveró que la OMS eligió el mejor grupo de expertos y que adoptaron la política correcta."Teníamos la responsabilidad de elegir a los mejores", agregó.Acerca de la espera a decretar el final de la pandemia para hacer públicos los nombres, Hartl defendió que se decidió así "desde el principio" y que se trató de una medida pensada para "proteger a los miembros del comité de presiones externas".Mientras la única identidad pública desde el principio entre los quince miembros fue la del especialista en enfermedades tropicales australiano John Mackenzie, las más controvertidas fueron las de cinco investigadores con pasados o actuales vínculos con la industria farmacéutica, tal y como publicó la OMS en su página web.La lista la encabeza Nancy Cox, de la Unidad de Control de Enfermedades de Estados Unidos, que reveló tener apoyo financiero de la Asociación Federal Internacional de Farmacéuticos Manufactureros (IFPMA, siglas en inglés).Le sigue el profesor estadounidense Arnold Monto, consultor de investigación de pandemias estacionales para las biofarmacéuticas Glaxo Smith Kline (GSK), Novartis, Roche, Baxter y Sanofi Pasteur.También John Wood, científico de un instituto de investigación británico, afirmó haber llevado investigaciones para Novartis y Sanofi Pasteur, entre otros, sobre la viabilidad de la vacuna.Por último, los profesores británicos María Zambon y Neil Ferguson declararon, respectivamente, haber recibido fondos de productores de vacunas como Novartis y Sanofi, y haber trabajado como consultor para Roche y GSK hasta 2007.Los nombres sobre la mesa y la fase post-pandémica decretada, a la OMS sólo le queda escuchar las conclusiones de un "Comité de revisión" formado por 29 expertos que se reúne de forma periódica desde el pasado mes de abril para dirimir cómo se gestionó el brote del virus, conclusiones que se esperan para el próximo año. EFE

sábado, 24 de abril de 2010

A un año de la primera pandemia del Siglo XXI. Errores y enseñanzas .Red de Sociedades Cientificas Medicas de Venezuela


Alerta Epidemiológica Nº 127.
Nueva Influenza AH1N1 2010.
Red de Sociedades Científicas Médicas de Venezuela
José Félix Oletta López
Ana C. Carvajal
Saúl O. Peña
Un año desde el comienzo de la primera pandemia
del Siglo XXI. Errores y enseñanzas

Contexto General y Mundial
Hoy estamos entregando el ALERTA EPIDEMIOLÓGICO Nº 127. ¿Por qué nos propusimos elaborar esta publicación periódica y sistematizada y que nos motivó?
Hace un año iniciamos el reto de publicar el ALERTA EPIDEMIOLÓGICA, impulsados por la carencia de datos oficiales y la necesidad de informar a los profesionales de la salud y al público en general, usando fuentes confiables y oficiales, acerca de un nuevo virus de influenza que estaba produciendo una rápida diseminación y multitud de casos en varios estados mexicanos y en la ciudad de México. El caso “0” se ubicó en un pequeño pueblo cercano a Veracruz, llamado La Gloria. El 75 % de los habitantes del pueblo enfermaron. Simultáneamente casos similares se identificaron en el estado de California y las alarmas internacionales se encendieron. Posteriormente, investigadores canadienses identificaron el virus como perteneciente a la influenza A H1N1. En tiempo record se supo que estaba genéticamente vinculado con componentes de RNA de dos tipos diferentes de virus porcinos, uno aviar y otro humano. Por esta razón, fue conocido erróneamente en un comienzo como virus de la influenza porcina. Ningún caso se había identificado en animales antes de la aparición de los casos humanos y esto desconcertó a los investigadores. ¿Cómo era posible que se pudiera haber producido un nuevo virus después del re arreglo de componentes virales tan diversos sin haberse producido la enfermedad en aves ni en cerdos? Las organizaciones de salud internacional y el público, sensibilizados por la primera epidemia del siglo, pudieron conocer y tener acceso “en tiempo real” a lo que estaba sucediendo en casi cualquier parte del mundo gracias a la globalización de las comunicaciones y el internet. Además, las experiencias de serias complicaciones y elevada mortalidad de las personas que en los últimos siete años padecieron enfermedades respiratorias emergentes como el síndrome de infección respiratoria aguda severa (SARS) y la amenaza de mutación importante del virus de la influenza aviar H5N1 causante de gran letalidad en seres humanos, habían obligado a la elaboración de planes de contingencia para la vigilancia y control de influenza pandémica, que rápidamente se adaptaron al nuevo virus pandémico humano. Para ese momento, no se sabía y no había forma de saberlo cual sería el impacto sobre la población, su tasa de morbilidad y letalidad y la capacidad de mutar o de sufrir re arreglos con otros virus de influenza. La elevada capacidad de diseminación del nuevo virus se puso en evidencia y en menos de un mes el alerta de fase IV pasó al alerta prepandémico fase V. El 11 de junio de 2009, la directora general de la OMS declaró la pandemia (Fase VI), con toda justificación, pues la enfermedad se encontraba en numerosos países de tres continentes y se diseminaba muy rápidamente entre los seres humanos. En estas circunstancias y sin la disponibilidad de una vacuna efectiva numerosos países reconocieron que era inútil aplicar medidas de barrera en fronteras y que la rapidez de la propagación de la enfermedad superaría las medidas de contingencia por lo que se iniciaron prudentemente las medidas de mitigación, farmacológicas y no farmacológicas para reducir el impacto de morbilidad y mortalidad entre las personas afectadas por la enfermedad. Para eso aplicaron sus Planes Nacionales de Vigilancia y Control contra una posible Influenza Pandémica con la convocatoria y la participación de toda la sociedad, universidades, sociedades científicas, centros de investigación y comunidades. En dos meses estuvo disponible la tecnología mediante pruebas de PCR en tiempo real, (PCR TR) certificadas por laboratorios confiables, específicas y sensibles para identificación, confirmación y tipificación del virus. Así mismo, se iniciaron los preparativos para la elaboración de vacunas efectivas y seguras que solo estarían disponibles unos seis meses después, luego de cumplir rigurosos procedimientos de elaboración y seguridad. Mientras tanto, el virus demostró ser sensible a antivirales del tipo inhibidores de la neuraminidasa, necesaria para su replicación, como el oseltamivir y el zanamivir por lo que estos medicamentos fueron recomendados en la etapa precoz de la enfermedad, especialmente en los pacientes con mayor riesgo. Se identificaron cepas resistentes del virus en numerosos países en el mundo, no obstante no se generalizó la transmisión de cepas resistentes y estos medicamentos siguen siendo útiles. Las estimaciones iniciales de la capacidad patogénica del virus, basadas en modelos matemáticos, biológicos y epidemiológicos no han sido acertadas, el virus si bien ha demostrado una gran capacidad de contagio interhumano, no ha causado el número de complicaciones y de muertes que se estimaron originalmente. Aún están en procesamiento los datos estadísticos. Países como los Estados Unidos de Norteamérica con sistemas de vigilancia epidemiológica avanzados, han hecho estimaciones de que hasta este momento al menos 60 millones de personas, la tercera parte de su población ha sufrido la enfermedad, 270.00 han sido hospitalizadas y 12.270 han fallecido en su territorio como consecuencia de la enfermedad.
La evolución definitiva de la epidemia aun no se conoce, sin embargo luego de una primera onda epidémica de casos se produjo una segunda onda menos intensa, los países del hemisferio norte sufrieron la enfermedad inicialmente, a la salida de la época de invierno y luego los países del hemisferio sur en su época de invierno. Los países tropicales también han sido afectados en grado variables y por un período de unos seis meses han mostrado diseminación generalizada del virus en su territorio. El virus circuló en forma dominante (más del 95 % de los casos) en países de todos los continentes. La intensidad de la segunda onda en los países del norte coincidiendo con el invierno boreal no ha sido la esperada. A partir de diciembre se ha producido una reducción significativa de casos y muertes confirmadas por la enfermedad pero el virus sigue afectando regional y localmente a varios países. Esto ha obligado a la OMS en febrero de 2010 a posponer la declaración de fin del alerta y el paso a la fase postpandémica de la enfermedad. Otros virus de influenza han comenzado a circular y a producir casos : tipo B en Europa y Asia y H3N2 en Asia. Se desconoce aún como será el comportamiento de la enfermedad en los países del hemisferio sur en la medida que avance el invierno austral. ¿Se producirá una tercera onda epidémica o la enfermedad se mantendrá produciendo casos locales y regionales como se comporta la influenza estacional? ¿Tendrá la enfermedad una mayor prevalencia y mortalidad en los países mas pobres, mas desnutridos y con sistemas de salud ineficientes? Hasta el 18 de abril de 2010 la enfermedad se ha confirmado en 214 países y territorios, centenas de millones de personas la han padecido y ha cobrado 17.853 víctimas fatales confirmadas, 45 de ellas en siete países del Continente Americano en la última semana, según la OPS. La caracterización clínica, patogénica y epidemiológica de la nueva influenza pandémica ha sido la de producir la mayoría de los casos en población joven o adultos menores de 65 años a diferencia de lo observado con la influenza estacional. Se ha atribuido este comportamiento a una probable inmunidad natural al nuevo virus en personas nacidas antes de 1950 que pudieron haber sido expuestos al virus humano H1N1 cuyo origen estuvo en el virus de la influenza humana de 1918, que guarda similitudes con el nuevo virus de influenza pandémica. Pronto se identificó universalmente que las personas con condiciones crónicas debilitantes, obesos, hipertensos, portadores de enfermedad respiratoria crónica, diabéticos, inmunocomprometidos y las embarazadas fueron mas susceptibles a la enfermedad y sufrieron el mayor número de complicaciones hospitalizaciones y decesos. Muchos adultos jóvenes sanos sin condiciones predisponentes sufrieron también graves complicaciones y fallecieron por daño directo de sus órganos por la acción del virus o por la acción de agentes bacterianos diversos que se superpusieron a la enfermedad infecciosa básica. Han surgido interrogantes en relación al uso de la vacuna, producto de la incertidumbre que produce el uso de una vacuna nueva y también por la campaña de descrédito sustentada por quienes tienen dudas sobre su justificación, de posibles efectos secundarios, reacciones adversas y de una conjura internacional con argumentos sin fundamento, o de críticas a las políticas aplicadas por la OMS a la hora de declarar la pandemia, de sus estrategias comunicacionales y de la política de propiciar la producción y certificar la vacuna antes no probada en tiempo record. Actualmente hay dos investigaciones independientes que están evaluando la validez de las críticas realizadas a la OMS. Por su parte la OMS y otros importantes organismos han hecho una revisión completa del Plan Mundial de Vigilancia y Control de una Pandemia, así como de las disposiciones y compromisos, técnicos, administrativos, políticos y éticos derivados de aplicar el Reglamento Sanitario Internacional, instrumento fundamental aprobado por todos los países para atender las amenazas a la salud de magnitud internacional. Hasta este momento, a nivel mundial, entre 350 y 400 millones de personas han recibido la vacuna y no se han producido efectos secundarios, complicaciones o decesos superiores a las cifras esperadas. Se mantiene a nivel mundial una estrecha vigilancia de los efectos adversos atribuibles a la inmunización Más allá de las críticas con o sin fundamento, nunca antes pudieron hacerse en forma tan rápida precisiones y esfuerzos mundiales para el conocimiento sobre el agente causal y las características de una pandemia, de su resistencia a los medicamentos antivirales, y a la producción de una vacuna efectiva y segura. Nunca antes los conocimientos adquiridos en un país o en un continente fueron compartidos y aplicados oportunamente por otros, mediante los mecanismos y acuerdos de cooperación y solidaridad internacional. Hoy conocemos mejor la enfermedad, su comportamiento epidemiológico y podemos anticiparnos para que muchas personas no sufran sus consecuencias. Sin embargo todavía tenemos muchas cosas que aprender y corregir. A la cabeza de este extraordinario esfuerzo ha estado la OMS.

Influenza Pandémica en Venezuela. Agendas deficientes e incumplidas
En nuestro país la RSCMV produjo las primeras ALERTAS EPIDEMIOLÓGICAS la última semana de abril de 2009. El MPPS produjo los primeros documentos oficiales y el Plan de Control de la enfermedad el 30 de abril de 2009 y se hizo eco del estado de alerta declarado internacionalmente.Se inició la investigación virológica de casos mediante técnicas no certificadas ni recomendadas específicamente para identificar y tipificar el nuevo agente causal y con elevado número de resultados falsos negativos y positivos. (INHRR). La certificación de calidad del laboratorio de investigación del virus fue tardía y no había sido reconocida oficialmente por evaluadores independientes hasta junio de 2009. A pesar de que existió la sospecha de casos en las tres primeras semanas del mes de mayo, como ocurrió en Colombia donde se identificó el primer caso importado en Sur América, no fue sino hasta el 28 de mayo de 2009 cuando se identificó el primer caso importado desde Panamá. El número de casos confirmados fue en aumento lento y progresivo y el primer caso fallecido se identificó el 19 de julio de 2009, en una niña de 11 meses que residía en el estado Miranda y que no había salido de Venezuela ni había tenido contactos con casos importados. Tuvieron que pasar varios meses, para que el gobierno reconociera que se estaban produciendo casos autóctonos por contacto comunitario y que debía pasarse de la fase de contingencia de controles de barrera y de entrada de pasajeros a nivel de fronteras que resultaron ser totalmente inútiles y admitir que debían aplicarse medidas de mitigación, para las cuales los equipos de salud ni los establecimientos de atención estaban suficientemente preparados. La información oficial mediante boletines epidemiológicos, frecuentes, continuos completos y precoces no se produjo como le fue exigido repetidamente por la RSCMV al ministerio del Poder Popular de la Salud. El primer boletín sobre la epidemia fue publicado tardíamente, el 17 de junio de 2009, 20 días después de la confirmación del primer caso; los datos han sido limitados hasta el punto que impiden conocer la caracterización clínica epidemiológica completa y la evolución de la enfermedad en Venezuela. Desde entonces se han producido 203 boletines oficiales en 10 meses con períodos de interrupción hasta de dos semanas. Las estrategias comunicacionales del plan de control nacional de la enfermedad han sido escasas cuando no tardías e incompletas. Ha habido contradicciones entre los voceros oficiales quienes no han atendido las ofertas de las sociedades científicas agrupadas en la RSCMV y de la Universidad Central de Venezuela a colaborar con el Comité Nacional de Control de la Epidemia. La deficiente educación de la población acerca de las medidas de higiene personal y las normas de conducta para reducir la transmisión por el contacto interhumanos y de objetos y superficies contaminadas muy probablemente ha contribuido a la diseminación y persistencia de la enfermedad en la población. Especialmente en las escuelas y otros sitios con gran concentración de personas. Los documentos originalmente elaborados por el MPPS como guías de acción, pronto se hicieron obsoletos; en el mes de julio diversos grupos científicos urgimos y recomendamos al MPPS a actualizar las Guías de actuación y la definición de caso. Algunos documento actualizados a las nuevas circunstancias de la pandemia fueron publicados en el portal del MPPS dos meses después, en septiembre de 2009. Hasta el día 14 de abril de 2010 el número casos confirmados fue de 2.857. De ellos, 1.259 ( 44,1%) varones y 1.598 (55,9%) hembras. Las entidades federales con mayor número de casos: Distrito Capital, Miranda, Zulia, Mérida, Anzoátegui, Aragua y Carabobo. Ciento treinta y cinco personas han fallecido, 24 de ellas embarazadas. Desde el 19 de julio de 2009 cuando se registró el primer caso mortal hasta el 25 de agosto se acumularon 19 muertes; el 14 de octubre la cifra ascendió a 90. Oficialmente no se incluyeron los 8 indígenas fallecidos durante el brote masivo que afectó a la etnia Yanomami en los meses de octubre y noviembre de 2009. El pico máximo de casos y muertes confirmadas en Venezuela ocurrió entre julio y octubre de 2009. Zulia acumuló el mayor número de fallecidos con 27. La tasa de mortalidad por millón de habitantes es superior a 4,5. Cuarenta y ocho casos confirmados de la enfermedad han ocurrido en el año 2010 a nivel nacional y pone en evidencia la disminución de la circulación del virus e intensidad de casos en los últimos 4 meses. El último paciente fallecido se registró esta semana. La enfermedad se mantuvo de acuerdo a los indicadores cualitativos de la OMS/OPS con un patrón de diseminación extenso en la gran mayoría de los estados del país entre los meses de junio y noviembre de 2009 sin llegar a desaparecer pero con una afectación regional o local. La intensidad de la enfermedad fue moderada y el impacto sobre los establecimientos de salud fue leve en la mayoría de los estados y moderada en otros. No se produjo un aumento de casos y muertes como se esperaba para los últimos meses de 2009 y primeros meses de 2010 porque estos meses con frío y lluvias fueron calurosos y con escasas precipitaciones. Desde el comienzo de la epidemia fue necesario hospitalizar a 584 personas (4,89 % de los casos confirmados). La mayoría de ellas de gravedad moderada o severa que requirieron cuidados intensivos.Se estima que el número de personas que han sufrido la enfermedad es mucho mayor que el de los casos confirmados. El elevado número de personas con enfermedad tipo influenza así lo indica, al menos en el área metropolitana de Caracas se estimó que por cada caso confirmado ocurrieron de 8 a 11 casos sospechosos. El número de casos con enfermedad tipo influenza estudiados por el INHRR desde el comienzo de la enfermedad ascendió a 13.426, cantidad 4,69 veces mayor que el número de casos confirmados. El número de tratamientos antivirales entregados a la población también indica que el número de casos fue mayor. La norma oficial estableció que solo se entregaría el medicamento antiviral a aquellas personas enfermas confirmadas y con alto riesgo de complicaciones o a contactos con casos confirmados que estuvieran en grupos de riesgo. Así el número de tratamientos entregados resultó ser 20 veces mas que el número de casos confirmados mediante prueba de PCR TR. La OPS aseguró la disponibilidad de vacunas para los países latinoamericanos mediante la adquisición vía del Fondo Rotatorio como fue acordado en septiembre de 2009. No obstante, luego de algunas contradicciones oficiales el ministro Rotondaro aseguró que se adquirirían mas de dos millones de vacunas y que estarían disponibles en Venezuela en enero de 2009. Este compromiso no fue cumplido. En enero un funcionario afirmó que la inmunización estaba diferida. Luego que se vacunaría en el primer trimestre. Ahora que llegará en 15 días y que se vacunará en julio. Lo cierto es que Venezuela esta rezagada en los preparativos, inicio y ejecución del programa de vacunación, cuando cerca de 20 países latinoamericanos ya lo han cumplido con éxito y sin mayores complicaciones vinculadas a la vacuna. Ha faltado claridad técnica y administrativa por parte del MPPS a la hora de decidir aplicar la inmunización específica contra la enfermedad, la medida de prevención mas efectiva y hasta ahora de comprobada seguridad en las personas susceptibles en nuestro país. No se ha informado cuales serán los grupos de riesgo que en definitiva van a recibir la vacuna con prioridad ni el cronograma de vacunación previstos. Tampoco los lugares donde se aplicará la vacunación ni los medios de vigilancia que se aplicaran para evaluar los efectos secundarios de la vacuna ni las complicaciones que pueden esperarse por su uso. La espectacularidad de la pandemia parece haber bajado su tono y los medios masivos de comunicación parecen ocuparse de otras amenazas para la salud y de otros asuntos de interés público. Los profesionales de la salud responsables, no podemos olvidarnos del sufrimiento de los que padecieron esta enfermedad y de las vidas perdidas, de las madres, niños y jóvenes fallecidos, debemos hacer todo nuestro esfuerzo para contribuir a superar este problema de salud que no puede ser percibido como banal y a utilizar los mejores medios para prevenirlo, a mitigar el dolor de los afectados aplicando las mejores enseñanzas y a corregir los errores cometidos; lo haremos con la convicción de estar contribuyendo con nuestra labor, a diseminar información valiosa acerca de este nuevo reto emergente de salud cuyo comportamiento final aun no es conocido.Lo haremos gracias a los lectores que nos han acompañado y a las personas y organizaciones que amablemente han reproducido las ALERTAS y otros documentos técnicos de la RSCMV relacionados, en sus portales electrónicos.

jueves, 5 de noviembre de 2009

Epidemia de Influenza AH1N1 (gripe A) mata a indígenas yanomami en la Amazonia




Siete indígenas yanomami de Venezuela han muerto en los últimos 15 días de, lo que se sospecha podría ser, un brote de gripe A. Según se ha informado, otros 1.000 yanomami podrían haberse contagiado de esta virulenta cepa de la gripe. El Gobierno venezolano ha aislado la zona y ha enviado equipos médicos para que traten a los yanomami. La oficina regional de la Organización Mundial de la Salud ha confirmado la presencia de gripe A.Se teme que dicha epidemia pueda expandirse por el territorio yanomami y causar la muerte a muchos más indígenas. Los yanomami son el mayor pueblo indígena relativamente aislado que vive en la selva amazónica, con una población de unas 32.000 personas, que se extienden por ambos lados de la frontera entre Brasil y Venezuela. Debido a este aislamiento, tiene escasa resistencia ante enfermedades introducidas como la gripe. En la década de los años ochenta y noventa, cuando los buscadores de oro invadieron su tierra, una quinta parte de los yanomami de Brasil murió de enfermedades como la gripe y la malaria, introducidas por los mineros. Su futuro sólo fue protegido tras una gran campaña internacional liderada por los propios yanomami, Survival International y la Comisión Pro Yanomami.Los cuidados sanitarios siguen siendo extremadamente precarios en ambos lados de la frontera. Muchas comunidades yanomami no tienen acceso a todos los cuidados sanitarios, y su región selvática y montañosa supone un gran reto para proporcionar asistencia médica de emergencia. El territorio yanomami se sitúa en el extremo norte de Brasil y en el sur de Venezuela, y es el mayor territorio indígena en una selva tropical del mundo.El mes pasado Survival publicó un informe que destacaba la especial amenaza que la gripe A supone para los pueblos indígenas en todo el mundo. Según declaraciones emitidas por la organización que defiende los derechos de los pueblos indígenas: “La situación es crítica. Ambos gobiernos deben actuar inmediatamente para detener la epidemia y mejorar radicalmente los cuidados sanitarios que se ofrecen a los yanomami. Si no lo hacen, una vez más podremos ver a cientos de yanomami muriendo de enfermedades tratables. Esto podría ser completamente devastador para este pueblo indígena aislado, que en este preciso momento se está recuperando de las epidemias que diezmaron su población hace sólo 20 años”.Lee esta noticia online Aqui.
___________________________
Visite el Sitio Oficial de Survival Aqui