
Lo que estamos viendo con relación al comportamiento de nuestra sociedad con relación al AH1N1 es digno de registrarse. Vamos a dar comienzo a lo que me he propuesto.
Siempre he sentido admiración por John Snow (1813-1858), aquel brillante médico inglés que se destacó desde sus inicios por su brillante sentido de observación y análisis e
Ahora bien, regresando a los tiempos de Snow(a quien yo calificaría como padre de los sistemas de información geográfica), él realizó unas acciones muy importantes. A principios de septiembre de 1854, un pequeño sector de Londres llamado Golden Square fue escenario de un brote epidémico de cólera de inusual intensidad, donde perdiron la vida de 500 personas en tan sólo 10 días. Como vecino del área, Snow sabía que la mayoría de los residentes del sector extraían el agua a partir de una bomba de uso público ubicada en Broad Street. F
Creo que estarán de acuerdo conmigo que ese hecho histórico para la Salud Pública y para los Epidemiólogos es hermoso. Snow con su sencillez de pensamiento analítico nos dio una gran enseñanza.
Hace muchos años cuando trabajaba en el Ministerio de Salud de mi país, realicé una supervisión a los Distritos Sanitarios de mi estado. Recuerdo que la OPS había donado computadoras a cada una de esas jurisdicciones. El Epidemiólogo y Director Regional se sentían jubilosos por tener en su estado tecnología de información de última generación en sus unidades administrativas. Al querer constatar in situ esa “fantástica realidad que mis superiores percibían y declaraban convencidos”, comprobé que las computadoras estaban realizando cualquier cosa no relacionada con información epidemiológica, evidenciando incluso, que muchas de ellas que tenían algunos datos, los responsables no sabían lo que había en ellas(un desorden ordenado), en otros casos no había experticia ni siquiera en programas básicos de computación, y en muy pocos casos, la computadora estaba embalada tal como fue entregada por la OPS hacía meses.
Imagínese por un instante que John Snow le está visitando ahora, y usted como un gesto de cortesía y admiración le regala un BLackBerry…
¿Qué es lo que John Snow te va decir?
Simplemente:
Lo tercero
En otra ocasión visité y supervisé a una enfermera de Medicina Simplificada. ¿Las recuerda?. Les confieso mi admiración por aquel Programa, y mi profundo respeto por esas personas quienes lo hicieron posible. Una vez que comienzo la supervisión, ante mis preguntas de cuántas embarazadas tenía en su comunidad, cuántos niños en edad escolar y otras muchas que no recuerdo, esa humilde servidora tomó el tarjetero que llevaba en una cajita de madera, sacó sus fichas y con la rapidez de una computadora me dio la información que le solicité; es más, me informó cuantos perros había en su comunidad (para efecto del programa de Lucha Antirrábica…).
Me dije:
Aquí está la sencillez, la inteligencia y la efectividad de un John Snow……….
Para finalizar:
A pesar de que paso horas actualizando mi Blog de AH1H1 y que cada día es consultado por cientos de personas que reciben orientación con relación a ésta y otras enfermedades, siempre he buscado la manera de apreciar, de ver y de actuar dando mensajes de manera directa a quien lo necesite, en otras palabras, de interactuar con mí ambiente. En las últimas semanas he percibido que cuando hablan de Influenza AH1N1, muchos lo enfocan de una manera “mística”, “extraordinariamente mística”, eso ocurre sobre todo cuando hablan de medidas preventivas. Un ejemplo concreto: Hoy colaboré en una institución educativa dando información sobre medidas preventivas a los maestros. Mi slogan de la Charla fue: “…que lo extraordinario con relación a la prevención de la Influenza sea lo ordinario para ésta y cientos de enfermedades que debemos prevenir”. Entonces, resulta que usted puede hablar del gel que mata bacterias, del tapabocas N95, del Tamiflú, de cómo vas a realizar el filtro escolar y de miles de cosas más, y resulta que no le preguntamos a la gente de su acontecer, de su día a día, de su realidad. En mi caso particular los mismos maestros me dan la información de que los baños de su escuela que usan cientos de alumnos, tienen meses sin lavamanos, y no todo termina allí; el baño de los maestros tampoco lo posee. (me imagino que usted, frente a esta último hecho, tiene una sola interrogante que es obvia…). Por ello, tenemos que estar atentos cuando de prevención se trata, en descubrir la cotidianidad de la gente, detectar las limitaciones del ambiente, por que el agente en todas las charlas que he ido, lo caracterizan tan bien que a veces he pensado que el AH1N1 es el “centro del universo”. Por eso, hablen con la gente. Ellos mismos les dirán lo que quieren saber y al final le facilitarán lo que se tiene que hacer. Por eso les digo: