lunes, 9 de noviembre de 2009
¿Cerrar colegios es eficaz para frenar el avance de la Influenza AH1N1 (Gripe A)?
miércoles, 7 de octubre de 2009
La eficacia de cerrar escuelas durante una epidemia de Influenza
Cuantificando notificaciones médicas sobre infecciones respiratorias del período de 1984 a 2008, investigadores franceses e ingleses utilizaron técnicas estadísticas muy robustas para evaluar la influencia del cierre de escuelas y hacer hipótesis sobre la relevancia de esta medida durante una pandemia. Lograron, así, demostrar que un período de dos semanas de vacaciones es suficiente para reducir en cerca del 20% los casos de Influenza.Suponiendo una pandemia donde la proporción de personas susceptibles es del 100%, o sea, no hay inmunidad ninguna contra el virus en la población, el cierre rápido de escuelas puede disminuir en cerca del 15% el número total de casos, con una reducción de más del 40% de los enfermos en el período de punta.
Es importante destacar que un período más extenso que algunas semanas puede hacer inviable el aislamiento de los niños, y que diversos otros factores también van a influir. Eventos como la Navidad y el Año Nuevo interfieren demasiadamente en la circulación de personas, así como las estaciones del año interfieren en la diseminación del virus, que es mucho mayor en el período del invierno en países europeos.Datos de simulaciones y estimaciones aliados a ejemplos de eventos reales, como el cierre de una escuela en Hong Kong a causa de la muerte de tres niños (aparentemente a causa del Influenza), son indicativos de que reducir la convivencia de niños durante una epidemia de gripe puede disminuir los daños. Más una de varias informaciones que se necesita tener en cuenta rápidamente en la toma de decisiones durante una irrupción.
viernes, 25 de septiembre de 2009
Influenza AH1N1:Medidas para los establecimientos escolares.OMS
Cierre de escuelas y suspensión de las clases
Las decisiones relativas a la conveniencia de cerrar las escuelas son complejas, y dependen en gran medida del contexto. La OMS no puede formular recomendaciones específicas a favor o en contra del cierre de escuelas que sean de aplicación en todos los entornos. Sin embargo, sí pueden ofrecerse orientaciones generales a la luz de las experiencias recientes de varios países tanto del hemisferio septentrional como del austral, de la modelización matemática, y de las experiencias adquiridas durante las epidemias de gripe estacional. El cierre de escuelas puede ser una medida proactiva, encaminada a disminuir la transmisión en la escuela y la propagación al resto de la comunidad, pero también puede ser una medida reactiva, si se cierran los establecimientos o se suspenden las clases porque el elevado ausentismo entre los estudiantes o el personal impida proseguir la actividad docente. El efecto benéfico principal del cierre proactivo de las escuelas, en términos sanitarios, es el freno de la propagación del brote dentro de una zona determinada, y por consiguiente el recorte del número máximo de infecciones en el momento álgido. Ese efecto es particularmente importante cuando el número de personas que necesitan asistencia médica en el pico de la pandemia amenaza con saturar o desbordar la capacidad de los servicios de atención de salud. El cierre escolar puede también proporcionar algo de tiempo a los países en el momento en que intensifican las medidas de preparación o hacen acopio de reservas de vacuna o medicamentos antivirales, o prevén otras intervenciones. Es particularmente importante el momento elegido para cerrar las escuelas. Los estudios de modelización sugieren que el cierre escolar ofrece los mayores beneficios si se efectúa en una fase muy temprana del brote, en lo posible antes de que enferme el 1% de la población. Se estima que en condiciones ideales el cierre de las escuelas puede disminuir entre el 30% y el 50% la demanda de asistencia sanitaria en el máximo de la pandemia. Sin embargo, si el cierre se produce demasiado tarde en el transcurso de un brote que afecte al conjunto de la comunidad, la disminución de la transmisión probablemente sea muy escasa. Las políticas de cierre de establecimientos escolares deben prever medidas que limiten el contacto entre los escolares fuera de los centros. Si los estudiantes se reúnen fuera de las escuelas, seguirán transmitiéndose el virus, y los beneficios del cierre disminuirán en gran medida, si no se anulan por completo.
Costos económicos y sociales
En el momento de adoptar medidas, las autoridades sanitarias y escolares deben tener presentes los costos económicos y sociales, que pueden ser desproporcionadamente elevados respecto de esos beneficios potenciales. Los principales costos económicos son consecuencia del ausentismo laboral de los progenitores o tutores, que deben quedarse en casa para ocuparse de los niños. De las estimaciones de los estudios se desprende que los cierres escolares pueden provocar el ausentismo del 16% de la fuerza de trabajo, que habrá que sumar a los niveles ordinarios de ausentismo y a los provocados por la enfermedad. De todos modos, esas estimaciones varían considerablemente según los países en función de varios factores, en particular de la estructura de la fuerza laboral.
Paradójicamente, el cierre de una escuela puede disminuir la demanda máxima impuesta a un sistema de salud y a la vez perturbar la prestación de atención de salud esencial, puesto que abundará el personal médico y de enfermería con hijos en edad escolar. A la hora de tomar la decisión habrá que considerar asimismo las cuestiones sociales, pues la salud y el bienestar de los niños pueden verse perjudicados si se interrumpen determinados programas escolares socialmente muy benéficos, tales como los de distribución de alimentos, o si los niños tienen que quedarse en casa solos y sin supervisión.
Gripe porcina, influenza AH1N1,consejos para evitar más casos de gripe AH1N1 en los colegios
Especialistas recomiendan realizar filtros en casa, en la movilidad escolar, al ingreso de la escuela y dentro del aula, a fin de evitar más contagios en la población escolar.De cara al inicio de las clases escolares en todo el país, prevista para este lunes, un grupo de expertos coincidió en asegurar que deben tomarse en cuenta cuatro filtros dentro de la población escolar.
a. El familiar: si los familiares detectan que un menor en edad escolar tiene síntomas de gripe, no deben enviarlo a clases.
Al respecto, el doctor Martín Yagui resaltó que estos filtros se implementaron con mucho éxito en México, donde los casos de gripe AH1N1 se han minimizado en la población escolar. En tanto, Luis Suárez consideró que el aislamiento domiciliar es fundamental para evitar una mayor propagación de la enfermedad. “Si tengo gripe y me quedo en casa, la posibilidad de contagiar a otro es menor”, apuntó.
martes, 15 de septiembre de 2009
Las escuelas deben desinfectarse dos veces al día contra AH1N1

viernes, 26 de junio de 2009
Cierre programado y cierre reactivo de escuelas
Dr. Héctor Parra
Alerta Epidemiologica Nº 54
I. Cerca de un centenar de países y territorios han reportado 55.369 casos con 242 fallecidos hasta esta noche. Todos los continentes reportan casos, luego de confirmarse en África: 1 en Sur África 2 en Etiopía y uno en Argelia. El Continente Americano acumula 43.874 (79,23% del total de casos) en 28 países y 238 fallecidos. Esta cifra no incluye los 655 casos adicionales reportados por México el día de hoy ni los ocurridos en EUA y Canadá.
II. En Venezuela se han duplicado ampliamente el número de casos confirmados en los últimos 5 días. (de 71 casos el 19-6-
III. Cierre programado y y cierre reactivo de escuelas. Insuficiente información oficial existe sobre el cierre programado o el cierre reactivo de escuelas como medida efectiva para reducir la transmisión de la enfermedad.
Hoy ofrecemos el resultado de un estudio basado en una simulación matemática. De acuerdo a sus autores, en ausencia de vacuna, la medida es la mas efectiva para reducir la transmisión de la infección, especialmente cuando la tasa de reproducción R0 de la pandemia es baja y la población principalmente afectada es la de los niños. Esta medida, en conjunto con el aislamiento de los casos sintomáticos y la vigilancia epidemiológica, parecen ser estrategias eficientes para mitigar la transmisión de la enfermedad.
