Mostrando entradas con la etiqueta mortalidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta mortalidad. Mostrar todas las entradas

lunes, 12 de octubre de 2009

Influenza AH1N1: Tratamiento rápido con medicamentos podría salvar vidas

WASHINGTON, (Reuters) - Un estudio de personas que enfermaron gravemente y murieron por la nueva pandemia de gripe porcina, confirma que está afectando a una población más joven que la gripe estacional y que a menudo causa síntomas diferentes.El estudio de 272 pacientes lo suficientemente enfermos como para ser hospitalizados, mostró que alrededor del 40% padeció de diarrea y vómitos - infrecuentes en la gripe estacional - y confirmó que el tratamiento rápido con antivirales puede salvar vidas.La doctora Seema Jain de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, dijo que los hallazgos habían contribuido con información al CDC acerca de quién debería preocuparse por el nuevo virus H1N1 y cuándo comenzar su tratamiento“De los 272 pacientes que estudiamos, el 25% fueron admitidos en la unidad de terapia intensiva y el 7% murió”, escribió el equipo de Jain en el reporte, publicado en el New England Journal of Medicine.Afirmaron que el 45 por ciento eran niños de menos de 18 años, sólo el 5 % tenía más de 65 años y que el 73% poseía al menos una condición subyacente como asma, diabetes, enfermedad cardiaca o embarazo.Lo más pronto que recibieron tratamiento antiviral los pacientes que murieron fue tres días después de comenzar a mostrar síntomas, indicó la investigación. Los pacientes tratados antes sobrevivieron todos.El Tamiflu de Roche AG’ o el Relenza de GlaxoSmithKline debería ser administrado dentro de las 48 horas posteriores a la aparición de los síntomas para ser más efectivo. Pero Jain dijo que nunca era demasiado tarde para intentarlo.“Realmente creemos que debería comenzarse con los antivirales tan pronto como sea posible en los pacientes que están hospitalizados”, sostuvo Jain en una entrevista telefónica.Añadió que incluso los pacientes que no poseen los factores de riesgo tradicionales para enfermar gravemente deberían recibir las drogas antivirales si están lo suficientemente enfermos como para ser internados.
FIEBRE Y TOS
Los casos que examinó su equipo representan alrededor de un cuarto de los pacientes hospitalizados con H1N1 en Estados Unidos entre el 1 de mayo y el 9 de junio de este año, antes de que la epidemia fuera declarada pandemia por la Organización Mundial de la Salud.Todos los pacientes tuvieron fiebre y tos, el 42% tuvo diarrea o vómitos, y todos los pacientes de 65 años o más tenían una condición subyacente. Algunos estudios sugieren que las personas nacidas antes de 1952 tienen cierta inmunidad al virus H1N1.De aquellos de los que se disponía de la altura y el peso, el 29% era obeso y el 26% poseía obesidad mórbida. Jain dijo que el porcentaje de personas obesas reflejaba a la población general de Estados Unidos, pero que solo el 5% de la población sufre de obesidad mórbida.Algunos estudios han sugerido que la obesidad mórbida - definida por un índice de masa corporal o IMC de 40 a o más - podría elevar el riesgo de una persona de sufrir complicaciones serias y muerte por H1N1. Jain dijo que el tema necesitaba más estudio.El estudio halló que el 7% de los pacientes hospitalizados murió, y que todos aquellos que murieron habían necesitado respiradores. Los que murieron tenían entre 1 y 57 años de edad.Los que fallecieron era más probable que les faltara aire, tuvieran neumonía, un desorden neurológico o síntomas respiratorios agudos. También era menos probable que hubiesen recibido en el último año la vacuna contra la gripe estacional.

domingo, 11 de octubre de 2009

La OMS estima necesario hacer arreglos con vistas a una tasa de mortalidad de un 0,1% a un 0,5% a causa de la Influenza AH1N1

EFE.- Responsables regionales de la Organización Mundial de la Salud estimaron necesario hacer arreglos con vistas a una tasa de mortalidad de un 0,1% a un 0,5% a causa de la gripe AH1N1, al tiempo que aseguraron que esas cifras no representan el número de fallecimientos previstos.
El japonés Takeshi Kasai, asesor regional de la OMS para la Respuesta y el Seguimiento de Enfermedades Transmisibles, insistió en Hong Kong en que, si bien no hay un método unificado entre países para contabilizar la tasa real de mortalidad debida a la gripe AH1N1, es necesario mantener esas cifras con el "propósito de planificación, no como predicción".
Según Kasai, que participa en un foro regional junto a delegados de Salud de países y territorios del Pacífico Occidental (además de países como EEUU, Francia y Reino Unido), las estadísticas hablan de un 20 a 30% de la población infectada por el virus. De esa cantidad, entre un 2 a 9% ha tenido que ser hospitalizada; de los cuales, la tasa de mortalidad ha sido de un 0,1 a un 0,5 por ciento.
Varios delegados, entre ellos los de Francia y Singapur, discutieron la exactitud de la tasa, que consideraron necesaria rebajar a un 0,01 por ciento, insistiendo en que no se tiene en cuenta el número real de infectados, un número que buena parte de los países ha dejado de contabilizar.El Pacífico occidental ha registrado hasta el 19 de septiembre 352 muertes a causa de la gripe AH1N1, de las cuales un 75 por ciento ocurrió en pacientes con patologías previas.Kasai no escondió que le "preocupa mucho" la muerte del 25% restante, los pacientes sanos.El delegado de la OMS avanzó una hipótesis (la que más le "convence" de todas las que se barajan) que, de confirmarse, explicaría estos fallecimientos en gente sana y, según la cual, "hay un grupo de gente que permite duplicar rápidamente el virus" en su organismo.Kasai insistió en que de momento se desconoce la evolución futura del virus de gripe AH1N1, si será "más agudo o leve como ahora", no obstante insistió en la necesidad de prevenir para uno mismo, "con lo que se previene que otras personas se contagien".En relación a las vacunas hechas en China frente a la gripe AH1N1 Kasai afirmó que, a partir los datos iniciales que le ha presentado la delegación del país asiático, está "muy convencido de que el ensayo es riguroso, por el número de gente sobre el que se ha llevado a cabo el estudio clínico y por el protocolo seguido".El delegado de la OMS aprovechó para subrayar que el "antiviral no es una bala mágica", y que es "necesario trabajar con más herramientas para prevenir muertes", enfatizando en el "control de la infección".Hans Troedsson, director de Gestión de Programas de la OMS, aseguró que entre los retos próximos a hacer frente se encuentra la capacidad de vacunar a grandes partes de la población en un corto periodo de tiempo y tener sistemas sanitarios preparados para hacer frente a la segunda oleada.
No obstante, alentó a los presentes en el Hotel Shangri-La, donde tiene lugar el foro, con la afirmación de que si algo se ha visto desde el estallido del brote y su evolución posterior es que "estamos en buena forma", gracias a que "estábamos bien preparados" y a una comunicación efectiva.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

El H1N1 ha venido para quedarse


REPORTAJE: EL VIRUS DEL SIGLO XXI
El H1N1 ha venido para quedarse.

Javier Sampedro 13/09/2009 , El Pais.com. El virus H1N1 dejará de ser noticia en unos años. Pero no por desaparecido, sino por cotidiano. El nuevo virus ya es la principal cepa circulante en la población mundial, y los científicos ven muy probable que, en pocos años, se convierta en la gripe estacional, o convencional, como ya ocurrió en las tres pandemias del siglo XX. Estamos asistiendo en directo, por tanto, a la génesis de la cepa viral que acompañará a la especie humana durante buena parte del siglo XXI.


Las gripes estacionales siempre provienen de un virus pandémico: el H1N1 que causó la gripe española de 1918 se convirtió en la cepa estacional dominante poco después, y lo siguió siendo durante décadas. La pandemia de 1968, o gripe de Hong Kong, aportó un nuevo virus estacional, el H3N2 que circula por el mundo desde entonces. Los científicos averiguaron todo esto mediante sofisticadas deducciones genéticas. Pero nunca habían podido presenciarlo en directo, como ahora. "Una pandemia no es cosa de una temporada", dice Juan Ortín, virólogo molecular de gripe del Centro Nacional de Biotecnología. "A partir de ahora, el H1N1 causará una epidemia importante cada año, y también irá evolucionando. A lo que estamos asistiendo, con toda probabilidad, es al comienzo de un nuevo ciclo estacional. Es un caso de libro". El nuevo H1N1 es el virus de la gripe más complicado de cuantos se conocen hasta ahora -lleva genes de un virus humano, otro aviar y dos porcinos distintos-, pero también los virus que causaron las pandemias de 1957 y 1968 -las gripes asiática y de Hong Kong- tenían una naturaleza mestiza. Provenían de la mezcla de virus aviares y humanos. Ahora se suma el cerdo, o los dos cerdos -uno europeo y otro americano- que aportaron los progenitores del nuevo virus. Lo esperable es que el virus evolucione en los próximos años, explica el científico, pero eso no ocurrirá esta temporada. La gran presión selectiva que mueve la evolución de estos virus es escapar de los anticuerpos, y todavía no hay anticuerpos. Como el H1N1 acaba de saltar la barrera de las especies, la población carece de inmunidad contra él. Sin presión selectiva no hay evolución, y las secuencias son casi idénticas en los H1N1 recién aislados en Nueva York o Hong Kong. Esta situación cambiará en las temporadas posteriores, y es para entonces cuando se esperan los cambios. La propagación del H1N1 por España se puede ver como una gripe fuera de temporada, y la gran incógnita ha sido siempre qué ocurrirá en los meses de invierno, los óptimos para estos virus. Pero lo más probable es que ocurra lo mismo que ya ha pasado en el hemisferio sur, donde ahora termina el invierno. Y ahora que conocen esos datos, los científicos están mucho más tranquilos que hace unos meses. "Tanto la incidencia como la mortalidad han sido bajas en el invierno austral", dice Ortín. "Ha habido de 100 a 400 casos por 100.000 habitantes, que es el estándar de la gripe estacional, y además se han dado menos casos graves y muertes de lo esperado". Pese a la percepción general, la nueva gripe es menos letal que la vulgar, que mata discretamente a medio millón de personas cada año. Desde una óptica norteña, el invierno austral ha sido el gran ensayo general para el próximo estreno de la temporada en el hemisferio norte, mucho más poblado que el sur. De hecho, es la atenta observación de los casos en el sur la que está detrás de casi todas las decisiones de la Organización Mundial de la Salud y el Ministerio de Sanidad: cuáles son los grupos de riesgo, por ejemplo, o quién recibe la vacuna. Y el ensayo ha ido muy bien. Es lógico, por tanto, que los virólogos y epidemiólogos estén ahora mucho más tranquilos que hace unos meses. Lo que esperan es algo muy similar a la gripe de todos los años. La que, de hecho, será la gripe de todos los años a partir de ahora. "La principal diferencia es que el nuevo virus mata más jóvenes que viejos, al revés que el estacional", explica Ortín. La razón es que un virus similar que se propagó hacia 1950 inmunizó a quienes ya habían nacido entonces. Por eso el principal factor de riesgo para esta gripe es la fecha de nacimiento: que los nacidos después de 1950 no llevan los anticuerpos. La mayoría de las víctimas argentinas tienen de 50 a 59 años -nacieron entre 1950 y 1960- y son por tanto los más viejos entre los que no tienen anticuerpos. Los mayores de 60 años están inmunizados.
Pero también hay otros factores que afectan a la virulencia: las predisposiciones genéticas, la preexistencia de otras enfermedades respiratorias o cardiacas y la inmunodepresión, como la causada por el VIH. También son grupos de riesgo las embarazadas y los niños pequeños (menores de cinco años). Estos dos últimos grupos suponen un problema, porque la vacuna contra el H1N1 no se ha probado en niños ni embarazadas. Esas pruebas se van a hacer, pero "llevarán algunos meses", estima Ortín. Eso nos pone en fin de año, lo que puede ser demasiado tarde o no, según cuándo ocurra el pico de la infección. El pico en el hemisferio norte puede ser tardío (en enero), como ocurre a veces con la gripe estacional. Pero es más probable que sea temprano (en noviembre), nuevamente debido a la falta de inmunidad en la población. En el segundo caso no habría vacuna para niños y embarazadas durante el peor mes. Y Ortín considera "demasiado arriesgado" no esperar a las pruebas. En todo caso, hay que recordar que el hemisferio sur ha pasado lo peor sin vacuna alguna, y lo peor ha sido mejor que una gripe vulgar. Otro buen dato es que el Tamiflu funciona. La gran preocupación aquí son las resistencias, porque el 90% de los virus de la principal cepa estacional -que también es H1N1- ya son resistentes a ese fármaco antiviral. Pero esto no ha ocurrido con la gripe A.
Aunque el nuevo virus ha generado mutaciones de resistencia al Tamiflu en el hemisferio sur, los mutantes no se han propagado por la población. Son arreglos de emergencia que salvan la situación en un paciente tratado con Tamiflu, pero que proliferan peor que el virus original en ausencia del fármaco. Ésta es la situación evolutiva más común, en realidad. Los mutantes sólo prosperarían si buena parte de la población tomara Tamiflu, lo que no es el caso de momento.
De hecho, el enorme éxito del virus estacional resistente (90% de todos los virus H1N1 estacionales) no se debe a que el 90% de los humanos tomen Tamiflu, sino a la mala suerte. "Se trata de una mutación espontánea previa al Tamiflu", explica Ortín, "y que se ha propagado porque hace más eficaz al virus por sí misma, en ausencia del fármaco". Que también le haga resistente al Tamiflu -un fármaco que no existía entonces- es un puro y simple caso de muy mala suerte. O muy buena, desde la óptica viral.
Para que la vacuna llegue en otoño ha sido preciso optar por los ensayos someros, donde no se pretende demostrar que la vacuna protege contra el virus, sino sólo que induce la producción de anticuerpos, que es mucho más rápido de probar. Esto casi condujo a un altercado ministerial en Bruselas, el mes pasado, aunque "es exactamente el mismo protocolo con que se aprueban las vacunas estacionales", dice Ortín. La cuestión es que esa técnica está bien sustentada para las gripes estacionales, pero no puede garantizar el éxito al 100% en el caso del nuevo H1N1. Pero es probable que el pico de la infección llegue en noviembre. Si fuera así, retrasar la vacuna para garantizar su eficacia al 100% tendría, paradójicamente, el efecto de inutilizarla por tardanza.
El virus ya se ha propagado por todo el mundo. Ni siquiera China, que empezó poniendo aviones mexicanos enteros en cuarentena, ha podido detenerlo. La proyección de los científicos es que el virus contagie a una cuarta parte de la población mundial en la primera onda, y al resto de la población en la segunda. La mortalidad del virus durante el invierno septentrional es difícil de predecir. La cinética de propagación es suave hasta ahora. Si se intensificara, habría más muertos como mera consecuencia del mayor número total de casos. "Si se multiplica por diez la propagación, también lo hará la cifra de víctimas", dice Ortín. También existe la posibilidad de que cambien los cuadros clínicos, como han reconocido tanto la OMS como la ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez.
Las proyecciones de mortalidad son muy complicadas porque es imposible conocer el número total de infectados por una gripe y por tanto falta el denominador en el cálculo. La mortalidad por gripe estacional no se puede medir directamente, puesto que vuelve a faltar el denominador: es imposible saber cuántos infectados por gripe convencional hay en la población cualquier invierno.
La mortalidad de la gripe estacional se deduce a partir del exceso de mortalidad general que siempre ocurre en la temporada de gripe. Esto produce una estimación aceptable con las gripes estacionales, pero la extrapolación de esas estadísticas al H1N1 es dudosa.
El virus de la gripe es el agente infeccioso más impredecible al que se ha enfrentado la medicina, y quienes mejor saben esto son los científicos que lo investigan. El mero hecho de que ellos estén tranquilos es un dato relevante. Puesto en plata por Ortín: "Tenemos que estar preparados, pero en absoluto alarmados".
El origen del virus
Puesto que el H1N1 es el germen del nuevo virus mundial para las próximas décadas, los científicos tienen interés en aclarar su origen. Es una historia enmarañada en lo genético, pero transparente a nuestra escala de tamaño. Las poblaciones de cerdos no sólo suelen tener virus porcinos, sino también aviares y humanos. Los científicos chinos han secuenciado (leído los genes de) virus aislados de cerdos en las provincias de Guangdong y Henan. Ambos son H1N1. El de Guangdong desciende de la gripe estacional humana de 2000, y el de Henan de la de 1980. Permanecen invariables durante décadas en el cerdo, que funciona como un reservorio de viejos virus humanos. En 1979, un nuevo virus aviar H1N1 contagió a la población de cerdos del norte de Europa y se convirtió en la cepa dominante en las piaras del continente. El mismo subtipo se aisló después en algunos pacientes europeos de gripe. Si los cerdos se coinfectan con cepas humanas y aviares pueden servir como una coctelera para la creación de nuevos virus reordenados. Estas mezclas no sólo ocurren en Asia. Se han comprobado repetidamente en Europa y Estados Unidos. En 1998 surgió un virus tripartito (humano / aviar / porcino) que desde entonces se ha propagado con éxito entre la cabaña porcina norteamericana. Se detectó por primera vez en 1998, en una granja de Carolina del Norte, y se expandió con rapidez por todos los Estados norteamericanos gracias al transporte de ganado de larga distancia. El H1N1 actual es producto de un mestizaje entre esos dos virus porcinos, el europeo y el americano. El virus porcino americano era ya tripartito (humano / aviar / porcino) desde su aparición en 1998. Su reciente recombinación con el virus porcino europeo ha producido el virus de la gripe más complicado de los conocidos hasta ahora, pero sus antecesores directos son bien simples: los dos virus porcinos más extendidos en las piaras de Europa y América.
Según Richard Webby, miembro del equipo del Hospital Infantil de Memphis que dirige el centro colaborador de la OMS en ese centro, los genes del H1N1 actual que provienen del virus americano son algo divergentes de la versión de los cerdos de Estados Unidos. Sospecha que la parte americana puede venir del sur del continente, y que puede estar muy extendida allí. Los virus porcinos habían saltado a los humanos de vez en cuando. En Europa se habían notificado 17 casos desde 1958, algunos en España. Los CDC (Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades) registraban una persona infectada por virus porcino cada dos años hasta 2006, cuando el ritmo subió por alguna razón a cuatro infecciones anuales. El caso más notable hasta ahora había sido el brote de 1976 en Fort Dix, Nueva Jersey, con 200 infecciones, 12 hospitalizaciones, 4 neumonías y 1 muerto.
La transmisión asintomática por contacto con los cerdos es probablemente mucho más común. En 1988 murió en Estados Unidos una mujer embarazada de 32 años por un virus porcino H1N1. Al saber que había visitado una feria porcina cuatro días antes, los epidemiólogos tomaron muestras de los participantes y encontraron que el 76% tenía anticuerpos contra el virus porcino, aunque ninguna enfermedad grave. La paciente transmitió el virus a un enfermero, también sin consecuencias.

martes, 22 de septiembre de 2009

La Federación Mundial del Corazón alerta empeoramiento de la Epidemia del Tabaco



Informativos.Net.- La Federación Mundial del Corazón advierte de que la carga de la epidemia del tabaco sigue empeorando las sociedades y economías. En 2010, 6 millones de personas fallecerán (más que como consecuencia del VIH/SIDA, malaria y tuberculosis juntas), y se perderán 500.000 millones de dólares estadounidenses. Las empresas tabacaleras invierten millones de dólares cada año para crear la adicción de los nuevos consumidores y evitar que los antiguos dejen de fumar. La consecuencia: uno de cada dos fumadores fallecerá por tabaquismoEl consumo de tabaco es la principal causa prevenible de defunción. Anualmente, más de cinco millones de personas mueren por trastornos relacionados con el tabaco, esto es, más que la suma de las defunciones por VIH/SIDA, paludismo y tuberculosis. El tabaco es el único producto de consumo legal que mata cuando se lo utiliza tal y como lo indica el fabricante. Hasta la mitad de todos los fumadores morirán de una enfermedad relacionada con el tabaco. Toda persona expuesta al humo ambiental resulta perjudicada.
Los líderes del G-20 se han comprometido a proporcionar al Fondo Monetario Internacional 500.000 millones de dólares estadounidenses para ayudar a las economías con problemas, desatando una controversia mundial. A pesar de que las alarmantes investigaciones han demostrado las pérdidas de los costes combinados de los fallecimientos relacionados por el tabaco y la productividad relacionada, los gastos de la salud, absentismo de los empleados y perjuicios medioambientales a gran escala son responsables por dejar marchar una cantidad similar -500.000 millones de dólares estadounidenses- de la economía mundial cada año, recibiendo una atención mucho menor de la que se merece.
Como reconocimiento al Día mundial sin tabaco el 31 de mayo, la Federación Mundial del Corazón insiste en proporcionar más atención al impacto del tabaco en la salud y en las enfermedades. El uso del tabaco es la principal causa prevenible de fallecimiento, y está cercanamente relacionado a la enfermedad cardiovascular, siendo la principal causa de fallecimiento en el mundo.Se estima que en 2010, seis millones de personas fallecerán a causa del tabaco -más que como consecuencia del VIH/SIDA, malaria y tuberculosis juntas- y cerca de las tres cuartas partes (72%) serán en los países con ingresos bajos y medios. El tabaco causa coágulos en las arterias, ataques al corazón, apoplejías, fallecimiento repentino y fallos cardíacos.
La OMS pide a los consumidores que reivindiquen su derecho a conocer la verdad, toda la verdad, acerca de los peligros que entrañan el consumo de tabaco y la exposición al humo de tabaco (fumadores pasivos).
El doctor Pekka Puska, director general de la Federación Mundial del Corazón, ha declarado: "Este año tratamos con la OMS el tema de las advertencias de salud relacionadas con el tabaco, y demandamos que la industria del tabaco muestre advertencias gráficas en todas las cajetillas de tabaco, con el fin de comunicar de forma clara y eficaz sus consecuencias fatales".
Estudios han demostrado que las advertencias gráficas funcionan: consiguen una eficaz motivación para que los usuarios dejen el hábito y reducen el atractivo del tabaco en aquellas personas que aún no se han visto atraídas. La Federación Mundial del Corazón apoya a sus miembros en todo el mundo para abogar por un etiquetado gráfico, trabajando con los Ministerios de Salud, los medios y los negocios.Pero 9 de cada 10 personas vive en países que no necesitan advertencias con fotos en las cajetillas de tabaco. Un ejemplo de éxito es El Caribe. Debbie Chen, directora ejecutiva de la Heart Foundation of Jamaica, coordina la colación de socios, en la que se incluye la Heart and Stroke Foundation de las Barbados y la InterAmerican Heart Foundation, con una Beca de Premio Bloomberg para el Control Mundial del Tabaco Global. Comentó: "Estábamos convencidos de que el etiquetado podría ayudarnos cuando se conocieran las investigaciones realizadas en otros países. Hemos acelerado el proceso en esta región, y estamos determinando qué advertencias son las que tienen un mayor impacto dentro de cuatro países de El Caribe".

domingo, 20 de septiembre de 2009

Mitad de muertes por AH1N1 suceden en grupos de riesgo


(Reuters).- Casi la mitad de las personas que han fallecido por la influenza AH1N1 estaban embarazadas o sufrían problemas de salud anteriores, en especial diabetes y afecciones ligadas a la obesidad, reportaron investigadores franceses.Y aunque la gente mayor parece tener menor posibilidad de enfermar que otros grupos, tienen mayor probabilidad de morir una vez infectados con la gripe AH1N1, reportó el equipo del Instituto de Vigilancia de Salud Pública en St. Maurice, Francia.
"La mayoría de las muertes (un 51 por ciento) ocurrió en el grupo etario entre 20 y 49 años, pero hubo otras variaciones considerables dependiendo del país o el continente", escribieron los investigadores en Eurosurveillance."Hubo una enfermedad subyacente documentada en al menos un 49 por ciento de los casos fatales registrados hasta la fecha en el mundo (...) Dos factores de riesgo son perceptibles: el embarazo y la obesidad", agregaron.Varios gobiernos han dicho que las mujeres embarazadas deberían ser las primeras en recibir una inmunización cuando haya vacunas disponibles.
El estudio también sugirió que los niños no son tan duramente afectados por la enfermedad como se temía."Aunque reportes anteriores sugerían que los casos de influenza pandémica H1N1 del 2009 ocurrieron principalmente en niños, la edad promedio y la mediana de los 343 casos fatales en nuestro análisis fue de 37 años", escribieron los investigadores.Un 12 por ciento de la gente que falleció por el virus tenía 60 años o más. En contraste, más de un 90 por ciento de las muertes ocasionadas por la influenza estacional se produjo en personas que superaban los 65 años."Una alta proporción de niños jóvenes (un 27 por ciento entre los 0 y 9 años de edad) y adultos jóvenes (un 22 por ciento entre los 20 y 29 años) no tenía enfermedades subyacentes documentadas, mientras que un 60 por ciento de las personas sobre los 60 años tenía enfermedades cardíacas o respiratorias", indicó el equipo francés."Se descubrió que la diabetes y la obesidad eran las condiciones subyacentes más frecuentemente identificadas y fueron detectadas en casos fatales por encima de los 20 años", agregaron los investigadores.Varios reportes han sugerido un lazo con la obesidad, pero los investigadores no están seguros sobre sí la obesidad aumenta por si misma el riesgo de complicaciones severas de la influenza H1N1, popularmente conocida como gripe porcina, o si la gente obesa tiene otras condiciones que no han sido diagnosticadas.La tasa de casos fatales para la gripe H1N1 es menos de un 1 por ciento, cerca de un 0,4 por ciento, dijeron los investigadores.La cifra es levemente superior a la de la influenza estacional, pero más baja que la tasa de mortalidad de 2 a 3 por ciento registrada en la pandemia de influenza española de 1918.Los investigadores también indicaron que es difícil y peligroso tratar de estimar las tasas de mortalidad mientras una epidemia continúa su avance, en parte debido a que los casos graves y las muertes son reportadas en primer lugar.

viernes, 18 de septiembre de 2009


El Nacional.-La gripe H1N1 mató por lo menos a 3.486 personas en el mundo desde la aparición del nuevo virus, los pasados meses de marzo y abril, anunció este viernes una portavoz de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Esto representa un aumento de 281 decesos con respecto al precedente balance, publicado hace una semana por la OMS. En total, la OMS recibió comunicación de 296.471 casos confirmados por análisis (277.607 la semana pasada), pero esta cifra es muy inferior a la real, puesto que los países más afectados no realizan análisis sistemáticos. La organización dará el viernes por la tarde datos detallados al respecto, precisó a los periodistas la portavoz, Fadela Chai

miércoles, 16 de septiembre de 2009

Estadísticas actualizadas de Influenza AH1N1 en Mexico


La Secretaria de Salud de Mexico dispone de un sitio Web donde puede consultar las últimas estadísticas actualizadas de la Pandemia de Influenza AH1N1. Alli puede consultar el número de casos confirmados, muertes ocurridas por la enfermedad, distribución por edad, género y estados de Mexico, principales síntomas de los fallecidos y otras informaciones del comportamiento de ésta nueva enfermedad en el ámbito mundial.

viernes, 11 de septiembre de 2009

Hong Kong planea usar anticuerpos para combatir la AH1N1

Tan Ee Lyn.- Investigadores de Hong Kong están recolectando anticuerpos de pacientes recuperados de la influenza AH1N1 con la esperanza de usarlos para tratar a personas que se enfermen seriamente a causa del virus durante el invierno boreal. El equipo espera que el virus se vuelva más agresivo en los meses fríos del invierno, lo que implica que más personas enfermarán gravemente, necesitarán cuidados hospitalarios intensivos o morirán.
"El virus no necesita mutar, sino que un cambio en la temperatura, con clima más frío y seco, hará que sea más agresivo y activo y esperamos más casos severos", dijo Ivan Hung, del departamento de medicina de la Universidad de Hong Kong. Hung le dijo a Reuters en una entrevista que sus predicciones se basaban en las tasas de mortalidad más altas en algunos países del hemisferio sur, que están dejando atrás los días más fríos del invierno y esperan la llegada de la primavera en pocos días. "Esto es exactamente lo que pasó en Australia, Argentina y Brasil (...) donde hubo tasas de mortalidad impactantes", indicó el experto. Comparada con la gripe estacional, que tiene una tasa de mortalidad del 0,06 por ciento, en Argentina la influenza H1N1 tuvo una tasa de mortalidad del 7 por ciento. En Brasil, fue del 13 por ciento y en Australia del 0,4 por ciento, dijo Hung. "Es bastante impactante (...) y eso es lo que estamos esperando en el invierno en Hong Kong. Prevemos más hospitalizaciones y más pacientes que requerirán cuidados intensivos y la tasa de mortalidad se espera que sea mucho mayor que ahora", añadió el especialista. Hong Kong ha registrado casi 13.000 casos confirmados de la popularmente conocida como gripe porcina, pero los científicos coinciden en que esas estadísticas están por debajo de la cifra real, ya que muchos casos son muy leves y no son diagnosticados.
Diez personas murieron hasta el momento en la ciudad densamente poblada. Las autoridades sanitarias comenzaron a reclutar pacientes recuperados de la influenza H1N1 con la esperanza de recolectar anticuerpos que ataquen específicamente a la cepa pandémica. Esto es importante especialmente después de que recientemente se hallaron algunas muestras de H1N1 resistentes al fármaco oseltamivir, comercializado por Roche con el nombre Tamiflu. Hung señaló que los anticuerpos específicos contra el virus pandémico serían útiles para las personas en las cuales el otro medicamento, zanamivir o Relenza de GlaxoSmithKline, es difícil de administrar. El zanamivir se inhala y es complicado de aplicar en las personas con neumonía.
"Los anticuerpos apuntarán directamente a la gripe porcina, eso es muy específico. Esperamos que puedan erradicar el virus", finalizó Hung.