miércoles, 1 de junio de 2011

El Mundo y la Medicina conmemora 30 años luchando contra el Sida



Hace 30 años, el 5 de junio de 1981, el Centro de control de enfermedades de Atlanta, Estados Unidos, descubrió en cinco jóvenes homosexuales una extraña neumonía que hasta entonces sólo afectaba a personas muy inmunodepresivas.Así el mundo conoció los primeros casos, de una enfermedad considerada, hasta el momento, incurable, que cumple tres décadas, y ha cobrado la vida de unas 30 millones de personas alrededor del mundo.

Un mes después de que se conocieran los primeros casos, se diagnosticó un cáncer de la piel en 26 homosexuales estadounidenses y se comenzó a hablar de “cáncer gay”. Al año siguiente, la enfermedad fue bautizada con el nombre de síndrome de inmunodeficiencia adquirida o Sida.
El patógeno, desconocido por aquel entonces, se extendió por todos los países casi tan rápido como el miedo y el rechazo hacia quienes lo padecían.
James Curran, la persona que lidió con los primeros casos y tuvo que hacerse cargo de la situación desde los Centros de Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos, explicó que “Primero lo negamos, quisimos dejarlo pasar, después cundió el pánico y llegaron las dudas sobre cómo hacerle frente. Y en los últimos tiempos nos hemos instalado en la complacencia”
En 1983 un equipo francés aisló el virus, transmitido por la sangre, las secreciones vaginales, la leche materna o el esperma, que ataca el sistema inmunitario y deja expuesto al paciente a “infecciones oportunistas” como la tuberculosis o la neumonía.
Estos 30 años de sida y sus millones de muertos han sido también una época de grandes éxitos frente al virus. En 1996, con las triterapias, la enfermedad mortal pasó a ser una enfermedad crónica.
El Fondo Mundial, creado en 2002, ha entregado en ocho años casi 22.000 millones de dólares de subvención y un “programa de urgencia” fue organizado en Estados Unidos.
“El sida cambió el mundo; un nuevo vínculo social se creó entre países del norte y del sur, lo que ninguna enfermedad había provocado”, destacó Michel Sidibé, director de ONUSIDA.
Pero a falta de una vacuna, el Sida está lejos de haber sido vencido.
Afortunadamente, tras 30 años de movilizaciones y campañas tanto politicas, economicas y medicas, además de un esfuerzo financiero y espectaculares avances médicos, las personas que padecen esta enfermedad hoy en día pueden llevar una vida normal y los tabúes y prejuicios que la rodeaban empiezan poco a poco a romperse.
Sin contar el hecho de que según el Fondo Mundial, los financiamientos previstos para los próximos años son claramente inferiores a las necesidades.
Por otra parte, los dos tercios de los seropositivos en el mundo ignoran su enfermedad y la propagan. En Francia por ejemplo, una encuesta reveló que un 18% de los clientes de bares, saunas y salones privados gays está contaminado y de ellos un 20% lo ignora.
Socialmente, el sida sigue sin ser una enfermedad común y corriente y a menudo se prefiere ignorarla. “Todavía y tal como hace 30 años es difícil reconocer una ‘enfermedad vergonzosa’, lo que no incita ni a hablar ni a examinarse”, cuenta Bruno Spire, también seropositivo.
“El Sida fue la epidemia mayor del siglo XX y es la del siglo XXI”, dice por su lado el profesor Jean-François Delfraissy, de la Agencia de investigaciones sobre el sida.
(Fte:Radio Santa Fe)

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