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sábado, 14 de noviembre de 2009

¿Existe la posibilidad de que hayan casos del síndrome Guillain-Barré (GBS) después de recibir la vacuna contra la gripe H1N1 de 2009?



El síndrome Guillain-Barré (GBS) es un trastorno poco común a través del cual el cuerpo daña las neuronas, causando debilidad muscular y, a veces, parálisis. No se comprende totalmente por qué algunas personas contraen el GBS, pero se considera que la estimulación del sistema inmunológico puede desempeñar un papel en el desarrollo del síndrome. El contagio de la bacteria Campylobacter jejuni la cual puede causar diarrea, es uno de los factores de riesgo más comunes para el GBS. También las personas pueden desarrollar el GBS luego de contraer la gripe u otras infecciones (como los virus de citomegalovirus y Epstein Barr). En muy raras ocasiones, el GBS se desarrolla durante los días o semanas posteriores a la vacunación.
En 1976, El riesgo de contraer el GBS era mínimo luego de recibir la vacuna contra la influenza (gripe porcina) (aproximadamente 1 caso adicional cada 100.000 personas que habían recibido la vacuna contra la gripe porcina). Ese número de casos de GBS era un poco más alto que lo normalmente visto en la población, más allá de que las personas hayan sido vacunadas o no. A partir de entonces, se han realizado numerosos estudios para evaluar si otras vacunas contra la gripe estaban asociadas al GBS. En la mayoría de los estudios no se encontró asociación alguna pero dos estudios sugieren que aproximadamente 1 persona más de 1 millón que han sido vacunadas podría estar en riesgo de contraer GBS en relación con la vacuna contra la influenza de temporada. La FDA y los CDC estarán monitoreando de cerca los informes de los problemas graves que suceden a la vacuna contra la gripe H1N1 de 2009, incluyendo el GBS.

martes, 10 de noviembre de 2009

Efectos secundarios no atribuibles a vacuna contra Influenza AH1N1



AP.- LONDRES (AP) - Cientos de personas mueren cualquier día, desarrollan el paralizante síndrome de Guillain-Barre o presentan abortos espontáneos, y ello no significa necesariamente que la culpa es de su vacuna contra la gripe porcina, señala un estudio nuevo.Mientras millones de personas en todo el mundo comienzan a recibir la vacuna contra la gripe porcina, funcionarios de salud pública están preparándose para rumores sobre supuestos efectos secundarios peligrosos vinculados a ésta.
Para establecer un contexto, expertos revisaron minuciosamente bancos de datos de hospitales y muestras de población en Gran Bretaña, Canadá, Finlandia, Estados Unidos y otros países para encontrar referencias diarias de tasas de acontecimientos reportados ordinariamente como síndrome de Guillain-Barre, muerte súbita, convulsiones o abortos.
La investigación fue publicada en internet el sábado en la revista médica británica Lancet.La publicación encontró que en Gran Bretaña, de cada 10 millones de personas que pudieran recibir la vacuna contra gripe porcina, podrían ocurrir aproximadamente 22 casos de síndrome de Guillain-Barre y seis muertes sin explicación en un período de seis semanas posterior a la vacunación, y probablemente no será causados por la vacuna.
En Estados Unidos, expertos esperan que por cada millón de mujeres embarazadas que reciban la vacuna, 397 tendrán aborto espontáneo en un día.Sólo si las tasas de acontecimientos rebasan estas cifras de referencia los expertos sospecharían que la vacuna pudiera ser responsable."Gente muere a diario por muchas razones, pero tenemos la tendencia a no pensar sobre ello cuando una campaña de inmunización masiva está ocurriendo", dijo Steven Black, del Hospital Infantil de Cincinnati en Ohio, uno de los autores del estudio. "No estamos diciendo que no necesitamos observar la seguridad de la vacuna, pero hagámoslo juiciosamente", señaló.
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jueves, 22 de octubre de 2009

Síndrome de Guillain-Barré y vacunación

Síndrome de Guillain-Barré y vacunación


El síndrome de Guillain-Barré (GBS) es una neuropatía periférica aguda relativamente rara (ocurren anualmente entre 1 y 2 casos por cada 100 000 personas), que sobreviene la mayoría de las veces sin que se pueda identificar la causa. No obstante, puede ocurrir después de ciertas enfermedades infecciosas, la más frecuente de las cuales se debe a Campylobacter jejuni (1 caso de GBS por cada 3000 episodios infecciosos), probablemente como resultado de una reacción autoinmunitaria. A veces se ha observado asimismo en asociación cronológica con la vacunación; se consideró que dicha asociación era causal en los casos en que la enfermedad sobrevenía después de la aplicación de una vacuna contra la gripe porcina (riesgo atribuible: 9,5 por millón de dosis administradas) o de vacunas antirrábicas elaboradas con material procedente del cerebro del conejo u otros tejidos nerviosos. Se ha constatado la presencia de anticuerpos dirigidos contra gangliósidos autólogos en una forma del síndrome de Guillain-Barré (la neuropatía axonal motora aguda [AMAN]), que es predominante en algunos países de Asia y América Latina. Aunque C. jejuni es capaz de inducir dichos anticuerpos, la patogénesis inmunológica de la forma más frecuente del síndrome de Guillain-Barré hallada en los EE.UU. y Europa (polirradiculoneuropatía inflamatoria desmielinizante aguda [AIDP]) aún no se conoce a ciencia cierta y puede involucrar la participación de linfocitos T o de anticuerpos dirigidos contra antígenos aún no identificados.
Se han notificado casos de síndrome de Guillain-Barré en asociación cronológica con otras vacunas, por ejemplo, con la vacuna contra la gripe estacional, la vacuna antitetánica, las vacunas antimeningocócicas conjugadas y la vacuna contra la difteria, el tétanos y la tos ferina (DTP). Se tienen datos contradictorios acerca de si las vacunas antigripales distintas de la vacuna contra la gripe porcina están asociadas con el síndrome de Guillain-Barré. Hasta la fecha, no se ha establecido una relación causal entre dicho síndrome y la vacunación, fuera de la que se ha visto con la vacuna contra la gripe porcina y las vacunas antirrábicas elaboradas con material procedente de tejido nervioso.
El GACVS considera que la investigación de una posible relación causal podría realizarse de forma óptima mediante estudios a gran escala de la incidencia del síndrome de Guillain-Barré, antes y después de un programa de vacunación. Será necesario determinar y documentar cuidadosamente todos los casos incidentes a fin de conseguir un diagnóstico lo más exacto posible e identificar la forma del síndrome de Guillain-Barré del caso (principalmente AIDP o AMAN). La mejor comprensión de la patogénesis del síndrome de Guillain-Barré en todas sus formas ayudará a investigar la posible asociación entre dicho síndrome y la vacunación. En este contexto, la obtención de muestras de suero procedentes de los casos incidentes de síndrome de Guillain-Barré permitirá identificar las diferentes formas de la enfermedad y comprender su eventual relación con las vacunas.
Tales estudios serán especialmente útiles a la hora de investigar los acontecimientos adversos posvacunales (AEFI) de carácter neurológico que se manifiestan en asociación con las vacunas antigripales prepandémicas o pandémicas.

jueves, 15 de octubre de 2009

Gripe porcina(Influenza AH1N1), ¿vacunarse o no vacunarse?


BBC Mundo.- El virus H1N1 regresó al hemisferio norte y varios países de la región ya comenzaron sus campañas de vacunación contra la gripe porcina.Pero junto con el nuevo tratamiento llegó también la controversia y hostilidad que, como suele ocurrir siempre, rodean a las nuevas vacunas.Tanto en Estados Unidos como en el Reino Unido ha habido críticas, por ejemplo, sobre la velocidad con que fue desarrollada esta vacuna y se ha puesto en duda su seguridad.Asimismo, muchos recuerdan lo que ocurrió en Estados Unidos en 1976 cuando se pronosticó una epidemia de gripe porcina y se lanzó una campaña de vacunación contra la enfermedad.En los primeros días de la inoculación se dio a conocer que aproximadamente una de cada 100.000 personas que recibieron la vacuna desarrollaron el síndrome de Guillain-Barré, un raro trastorno nervioso que puede provocar parálisis.Los informes en los medios de comunicación -muchos sensacionalistas y exagerados- responsabilizaron a la vacuna, y las acusaciones -sin fundamento- fueron tan intensas que se suspendió la vacunación.Hasta ahora se desconocen las causas de este síndrome y algunos científicos piensan que el aumento en la incidencia de la enfermedad ese año fue una desafortunada coincidencia.Los científicos afirman que con todas las vacunas existe una posibilidad de que la persona sufra efectos secundarios y por eso, dicen, es muy importante seguir un control y monitoreo adecuado durante la vacunación.

Ideas equivocadas
Pero mucho ha cambiado desde 1976, y ahora es posible responder a los rumores de salud pública de forma casi instantánea.Por eso, esta semana, tan pronto como comenzó la vacunación en Estados Unidos, el doctor Thomas Frieden, director de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) dedicó una larga conferencia de prensa a calmar a un público nervioso y despejar lo que dijo eran "mitos e ideas equivocadas" sobre la nueva inoculación."La gente está preocupada por la vacuna -dijo el funcionario- y eso se entiende. Sería mejor que no tuviéramos que vacunarnos o tomar medicinas para estar sanos.""Pero la vacuna es la mejor herramienta para protegernos de la influenza, porque no sólo evita que nos enfermemos de forma severa, sino también previene la propagación de la enfermedad", dijo.Según el doctor Frieden, otra idea errónea que se tiene es que la gripe porcina es una "enfermedad ligera".Según el experto, aunque la mayoría de la gente se recupera, "en promedio la influenza no es una enfermedad ligera"."Es un mal que puede incapacitarte durante dos o tres días, enfermarte severamente y en casos raros -subrayó- puede matar".El funcionario también rechazó las sugerencias de que la nueva vacuna es insegura o que no ha sido probada de forma adecuada.Afirmó que "fue creada, desarrollada y purificada de la misma forma y por la misma gente que ha desarrollado cientos de millones de vacunas de influenza estacional"."Y los rápidos ensayos clínicos realizados el mes pasado mostraron la carencia de graves efectos secundarios", dijo.Se espera que millones de personas en todo el mundo reciban la vacuna y por supuesto existe la probabilidad de que algo malo le ocurra a algún individuo que acaba de ser inmunizado: un infarto, un aborto o un derrame cerebral.Pero no siempre será culpa de una vacuna, dicen los científicos.

Miedo a lo desconocido
Tal como dijo a BBC Ciencia el doctor Juan Ortín, virólogo experto en virus de gripe del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) de España, "yo no veo más que el temor propio a lo desconocido"."Esto es normal porque en una vacunación se administra a una persona sana una forma de medicamento y claro que es diferente darle un medicamento a una persona que está sana -aunque sabemos que es muy útil para prevenir la infección- a dárselo a una persona que está enferma".Según el científico "no hay motivos para pensar que esta vacuna es más insegura".
"Porque se han hecho las mismas pruebas que se hacen para la vacuna de gripe estacional"."La única salvedad que uno puede pensar es que éste es un virus diferente. Pero aun el virus estacional cada año es diferente también, así que esa reserva podría aplicarse a cualquier vacuna estacional nueva que se genera cada año", dijo.Lo cierto es que el virus H1N1 ya infectó a millones de personas en todo el mundo y tal como dice la Organización Mundial de la Salud, si se le deja sin control podría contagiar a más de 2.000 millones de individuos.Y la mejor forma de controlar la epidemia y de evitar complicaciones de la enfermedad es la vacunación.Tal como subraya el doctor Ortín, principalmente se recomienda la vacunación a los grupos de riesgo, como mujeres embarazadas y adultos jóvenes cuyo sistema inmune pudiera estar comprometido por otros trastornos."Las vacunas de gripe no evitan 100% la infección, pero como lo han demostrado las vacunas estacionales previenen en gran medida las infecciones graves y la muerte inducida por estas infecciones"."Por tanto es muy importante vacunarse" expresa el doctor Ortín."Sobre todo las personas de grupos de riesgo con quienes sabemos están dando lugar a infecciones graves y a una mortalidad que aunque no es muy grande, sí está claramente dirigida a grupos diferentes a los de la gripe estacional, como personas de edad media y adultos jóvenes que podrán tener algunos factores de riesgo adicional".

domingo, 27 de septiembre de 2009

Preocupan posibles efectos secundarios de la vacuna



(AP).-Más de 3.000 personas al día tienen un ataque al corazón. Si usted es uno de ellos el día después de recibir la vacuna contra la influenza AH1N1, ¿Le preocupa que la vacuna tenga la culpa en vez de las hamburguesas y las papas fritas?
El gobierno estadounidense está iniciando un sistema sin precedentes para seguirle la pista a posibles efectos secundarios. La vacunación masiva contra la gripe comenzará el próximo mes. La idea es detectar cualquier problema rápidamente y explicar las coincidencias inevitables que seguramente causarán falsas alarmas."Cada día, suceden cosas malas a la gente. Al vacunar a un montón de gente en un corto período de tiempo, algunas de esas cosas van a pasar por pura casualidad", dijo el Dr. Daniel Salmon, un especialista en seguridad de vacunas del Departamento de Salud y Servicios Humanos. Las autoridades de salud esperan vacunar a más de la mitad de la población en tan sólo unos meses contra la gripe porcina, que los médicos llaman la cepa H1N1 de 2009. Eso sería una hazaña. No más de 100 millones de estadounidenses por lo general se vacunan contra la gripe de invierno, y nunca en un período tan corto.
Cuántas personas correrán a vacunarse depende en parte de la confianza en su seguridad. En el pasado, las vacunaciones masivas contra otro tipo de gripe porcina, en 1976, se vieron empañadas por los informes de una enfermedad paralizante poco frecuente, síndrome de Guillain-Barre. "La pregunta recurrente es, '¿Cómo sabemos que es seguro?'", dijo el Dr. Gregory Poland, de la Clínica Mayo. Además del seguimiento rutinario de la vacuna, hay otros proyectos patrocinados por el gobierno:
- Científicos de las Escuela de Medicina de Harvard están vinculando las bases de datos de seguros que cubren hasta 50 millones de personas a los registros de vacunación en todo el país, para controlar en tiempo real si la gente ve a un médico en las semanas después de vacunarse contra la gripe y por qué. El enorme número permite comparar rápidamente los tipos de quejas entre los vacunados y no vacunados, dijo el líder del proyecto, el Dr. Richard Platt, jefe de medicina popular de Harvard.
-La Universidad Johns Hopkins dirigirá e-mails a al menos 100.000 receptores de la vacuna para verificar cómo se sienten, incluyendo las quejas más pequeñas que no llevarían a una visita al médico. Si algo parece conectado, los investigadores pueden llamar para dar seguimiento con preguntas detalladas.
-Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades se está preparando para entregar tarjetas que le dicen a receptores de la vacuna cómo informar de cualquier sospecha de efectos adversos al Sistema Nacional de Notificación de Eventos Adversos de Vacunas.
"No tenemos ninguna razón para esperar cualquier problema inusual con esta vacuna", dijo el doctor Neal Halsey, director del Instituto de Hopkins para la Seguridad de las Vacunas, quien dirige la vigilancia por e-mail.
Después de todo, la vacuna contra la influenza AH1N1 es un mero cambio en la receta de la inyección regular de la gripe de invierno que se ha utilizado durante décadas en cientos de millones de personas sin problemas graves. Tampoco ha habido banderas rojas en los pocos miles de personas que recibieron las dosis de ensayo en los estudios para determinar la dosis correcta. Han recibido el mismo dolor en los brazos y dolor de cabeza ocasional o fiebre causados por la vacuna contra la gripe estacional. Pero debido a que la influenza AH1N1 ataca más a los jóvenes más que a los viejos, éste puede ser el año en que se vacuna a un número sin precedentes de niños y mujeres embarazadas.Luego está el furor de internet - alguien con sólo declarar en Facebook que está seguro de que la vacuna le hizo daño podría causar una ola de informes similares. Las autoridades de salud tendrán que actuar rápidamente. Entonces el CDC está acelerando sus procesos para compilar una lista de lo que es normal: 25.000 ataques al corazón cada semana, de 14.000 a 19.000 abortos involuntarios cada semana, 300 reacciones alérgicas graves llamadas anafilaxia cada semana. Cualquier alza significaría rápida comprobación para ver si la vacuna realmente parece aumentar el riesgo y por cuánto, por lo que los funcionarios de salud podría emitir advertencias apropiadas.Efectos adversos muy raros, por definición, podrían salir a la luz sólo después de comenzar las vacunas a gran escala - haciendo de éste el año en que los científicos pueden confirmar si la vacuna contra la gripe en verdad está ligada al síndrome de Guillain-Barre, una parálisis a menudo reversible, pero algunas veces mortal. Se cree que afecta a 1 o 2 de cada 100.000 personas. A menudo se produce inmediatamente después de otra infección, como la intoxicación alimentaria o incluso la gripe. Pero la preocupación se deriva de la vacuna de 1976, cuando se notificaron 500 casos entre los 45 millones de personas vacunadas contra una especie de gripe porcina. Los científicos nunca pudieron probar si la vacuna realmente causó el riesgo adicional. El CDC sostiene que si se relaciona con la vacuna contra la gripe regular de invierno, el riesgo no es más que un solo caso por cada millón de vacunados.
Entonces la pregunta es, ¿el riesgo de enfermedad es mayor que eso?
Poland cita un estudio en Chicago que encontró que el porcentaje de niños en edad preescolar de ser hospitalizados por la influenza AH1N1 en la primavera pasada fue de 2 1/2 veces mayor que el posible riesgo de síndrome de Guillain-Barre. Lo que sea que pase durante la temporada de gripe, el seguimiento de la vacuna adicional promete un impacto duradero. "Parte de lo que esperamos es que nos enseñen algo acerca de cómo supervisar la seguridad de todos los productos médicos rápidamente", dijo Platt de Harvard.

miércoles, 16 de septiembre de 2009

Vacunas y síndrome de Guillain-Barré.


P Heber, Seivar J,Mikaeloff Y,De Stefano F.- Oficina de Seguridad de Inmunización de la Oficina del Oficial Jefe de Ciencias, Centers for Disease Control and Prevention, Atlanta, Georgia 30333, EE.UU.. PHaber@cdc.gov

El síndrome de Guillain-Barré (GBS) es la principal causa de la parálisis flácida aguda en los países desarrollados y se caracteriza por distintos grados de debilidad, alteraciones sensoriales y disfunción autonómica. Aunque la etiología y fisiopatología subyacente de la EGB no se comprenden, en líneas generales cree que la estimulación inmune juega un papel en su patogenia. Así, desde las vacunas tienen un efecto sobre el sistema inmune es biológicamente posible que las vacunas pueden estar asociados con GBS posteriores. El objetivo de este artículo es revisar el actual corpus de pruebas que corroboren o no admite una relación causal, y no sólo temporal, la asociación entre varias vacunas y EGB, y para proporcionar una evidencia basada en la revisión de esta cuestión. El ámbito de aplicación el artículo incluye los informes publicados que, independientemente del método de determinación de casos, apareció en la literatura revisada por entre 1950 y 2008. Nuestro análisis indica que, con raras excepciones, las asociaciones entre las vacunas y EGB han sido sólo temporal. Hay pocas pruebas que apoyen una asociación causal con la mayoría de las vacunas. La evidencia de una asociación causal es más fuerte de la vacuna de la gripe porcina que se utilizó en la temporada 1976-77. Los estudios sobre vacunas contra la gripe utilizadas en años posteriores, sin embargo, han encontrado pequeñas o sin aumento del riesgo de EGB. Mayores formulaciones de vacuna antirrábica cultivada en los tejidos del cerebro de los mamíferos se ha encontrado que tienen un mayor riesgo de EGB, pero las nuevas formulaciones de la vacuna contra la rabia, derivada de células de embrión de pollo, no parecen estar asociados con GBS a una tasa mayor de lo esperado. En una revisión anterior, el Instituto de Medicina llegó a la conclusión de que la evidencia a favor de una asociación causal entre la vacuna oral contra la poliomielitis y el tétanos toxoide las vacunas que contienen, y GBS. Sin embargo, la evidencia reciente de los grandes estudios epidemiológicos y campañas de inmunización masiva en los diferentes países no encontró ninguna correlación entre la vacuna oral contra la poliomielitis o el toxoide tetánico y vacunas que contienen GBS.La notificación espontánea de la vacuna EE.UU. para Reportar Eventos Adversos sistema poco después de la introducción de la vacuna antimeningocócica conjugada tetravalente (MCV4) expresó su preocupación de una posible asociación con GBS. Las comparaciones con las tasas esperadas de EGB, sin embargo, no fueron concluyentes de un mayor riesgo, y la falta de estudios epidemiológicos controlados hace que sea difícil sacar conclusiones acerca de una asociación causal. Para las vacunas, los datos disponibles se basan en informes de casos aislados o grupos muy pequeños temporalmente relacionados con las vacunas, y no hay ninguna conclusión acerca de la causalidad se pueden extraer. Existen ciertas circunstancias en que los individuos la inmunización, en particular aquellos con un historial previo de EGB, pueden requerir precaución. Sin embargo, el beneficio de las vacunas en la prevención de la enfermedad y la disminución de la morbilidad y la mortalidad, en particular para la gripe, debe ser sopesado frente al riesgo potencial de la EGB.

Fuente: 1: Drug Saf. 2009; 32 (4) :309-23.doi: 10.2165/00002018-200932040-00005

Expertos en gripe se preparan para pandemia de temor a vacunación

Reuters.- La nueva vacuna está creada a través de exactamente la misma tecnología que la inmunización para la influenza estacional, que se administra a cientos de millones de personas en el mundo cada año. Pero como la cepa es nueva, los fabricantes han estado evaluándola para aprender cuál es la dosis correcta para generar inmunidad.

LOS FANTASMAS DE 1976
No obstante, persisten los horribles recuerdos de la debacle de 1976, cuando 43 millones de estadounidenses fueron vacunados contra un virus que nunca se expandió y los diarios se plagaron de informes sobre una enfermedad neurológica extraña y atroz llamada síndrome de Guillain-Barre.La condición finalmente nunca pudo relacionarse definitivamente con la vacuna, pero muchos estadounidenses sospechan de las inmunizaciones desde entonces."Anticipamos que habrá una necesidad de mejorar la vigilancia sobre el Guillain-Barre, así como también otros episodios adversos", dijo durante el encuentro de especialistas la doctora Nancy Cox, de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).Y habrá mucho más para combatir, más allá de los informes críticos de los periódicos y la televisión, ya que internet no existía en 1976. Como tampoco existían los blogs, ni Facebook, ni Twitter, ni decenas de otras vías de comunicación instantánea que hoy circulan por el mundo y lo conectan."La información es el producto más globalizado de todos", dijo Fukuda. "La capacidad de los blogs de influir sobre quienes toman las decisiones en los países (...) Cómo asumimos esto será una prioridad", añadió el funcionario.Para lidiar con esto, los CDC y la Administración de Medicamentos y Alimentos de Estados Unidos (FDA por su sigla en inglés) se están preparando para uno de los mayores esfuerzos de control de todos los tiempos."Sabemos cuán esenciales son las comunicaciones claras y transparentes para el público, para tener una campaña de vacunación exitosa", dijo Cox.