domingo, 30 de agosto de 2009

"Salud pública se ha convertido en un lucrativo negocio"


El Universal.- Entrevista // Tirso Silva/ diputado del PSUV.(Vivian Castillo).

"Frente al Ministerio de Salud tiene que estar un médico que conozca la realidad asistencial del país, y que esté sensibilizado con el tema sanitario".

Cerca de cuatro mil millones de bolívares fuertes, en créditos adicionales, ha entregado en los últimos dos años la Asamblea Nacional al Ministerio de Salud (MSDS), sólo para los planes de remodelación, rehabilitación y reequipamiento de la red hospitalaria nacional. En contraste con la inversión los centros públicos exhiben hoy su "peor cara", asegura el parlamentario del oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), Tirso Silva, quien advirtió la necesidad de analizar el destino de los fondos otorgados a la cartera sanitaria. Silva afirma que la salud no es prioridad ni para el Gobierno ni para el Parlamento, y que por el contrario se ha convertido en "un jugoso negocio".
-Usted es miembro de la Comisión de Finanzas de la AN y preside una comisión evaluadora de los planes para la red hospitalaria. ¿Cuáles han sido los resultados?
-El 20 de junio de 2007 se aprobó en bolívares viejos un billón 355 mil 50 (BsF 1,35 millardos) para la rehabilitación de 62 de los 285 hospitales. Apoyamos la intención pensando que el Gobierno estaba preocupado de que los hospitales no estaban bien, y que con esto podíamos ofrecer una atención oportuna, digna y de alto nivel. Pero en el transcurrir de dos años de la entrega de esa inmensa cantidad y otros ocho créditos adicionales el resultado en nada se compagina con la inversión.
-¿Qué pasó con el dinero entregado? ¿Por qué no se han culminado las obras?
-Bueno, podemos dar rienda suelta a la imaginación, pero lo que sí es cierto y palpable es que las razones que motivaron a los miembros de la Comisión de Finanzas a aprobar recursos adicionales a salud no se cumplió. Creo que el Ejecutivo nacional esta obligado política, moral y legalmente a dar respuestas sobre los empresarios a quienes se les dio la responsabilidad de rehabilitar hospitales, a quienes habiéndoles entregado una cuantiosa suma por anticipo no sólo no cumplieron sino que abandonaron las obras. Un caso emblemático es el del Hospital Vargas, allí hay empresas a las que se les dieron los recursos para arrancar los trabajos y no lo hicieron, se fueron y olímpicamente se sustituyeron con otras.
-Para la escogencia de estas empresas ¿se siguieron los procedimientos?
-Todavía estamos investigando con qué criterio se seleccionó a estas constructoras, si hubo realmente una licitación. Pero estoy seguro que no la hubo, y aunque ahora no tengo cómo demostrarlo, sí voy a demostrar que no hubo un procedimiento ajustado a lo que establece la norma. Son empresas que se reciclan en todo el país, no sólo aquí en Caracas, es el mismo grupo de personas que con diferentes compañías trabajó en todo el país y no responden.
-¿Es esto a lo que se refiere cuando dice que la salud no es una prioridad sino un negocio?
- Son muchas las razones que demuestran que la salud no es importante, entre ellas está la mora de ocho años de la Ley de Salud, la cual tampoco ha sido incluida en la agenda de este año. No se presta atención a ninguna iniciativa, sugerencias o denuncia de la subcomisión de Salud en la plenaria de la Asamblea, lo que ha impulsado mi renuncia a esa instancia. Tenemos que ser más sinceros y honestos con lo que hacemos, la Constitución establece el paradigma de lo que es la revolución en salud. Allí la prioridad es la prevención y promoción. Si ese criterio no sólo fuera jurídico sino político el énfasis debería estar en el primer nivel de atención, en este caso Barrio Adentro (BA). Pero hay una fuerte contradicción entre la visión establecida en la Constitución y la realidad aplicada. En un momento BA tuvo una gran pegada, fue una vitrina para el mundo, pero hoy no podemos decir lo mismo. Ahora además de falta de atención y de la visión asistencialista se ven muy deteriorados, y no sólo en el primer nivel, sino también en el 2: clínicas populares, centros de Diagnóstico Integral, centros de Rehabilitación, igual en el nivel 3: hospitales y 4 que son hospitales especializados, en fase de construcción. Nuestro gobierno ha tenido una visión eminentemente asistencialista, y en la medida que se tiene una visión curativista la medicina se reconvierte en un negocio. Ha sido un gran negocio la construcción de los establecimientos de salud llámense: módulos octogonales, clínicas populares, CDI, hospitales o centros especializados. Pero más negocio aún es el equipamiento y todavía más la industria farmacéutica. Mantener a la sociedad enferma es rentable porque detrás de cada diabético, hipertenso, cardiópata o nefrópata hay una industria.
-Ante esta situación, ¿cuál ha sido la actuación del Ministerio de Salud?
-Ninguna, no ha hecho nada, y parece imposible que el Ejecutivo, a través de la Fundación de Edificaciones y Equipamiento Hospitalarios (Fundeeh), no le haya aplicado la fianza de fiel cumplimiento a estas empresas ¿o es que no existe? No puedo entender como alguien puede irse sin terminar el trabajo, y que no se le aplique ningún tipo de sanción. ¿O es que existe complicidad interna? Eso no los tiene que explicar el Ejecutivo. Exijo a las autoridades de Fundeeh que informen a esta comisión los procedimientos de selección de las empresas y si se cumplió con la normativa establecida. Tenemos que dar respuesta al país, no podemos seguir con este silencio cómplice viendo la tragedia que día a día sufre el colectivo en esos hospitales. No puede ser que venezolanos estén muriendo por razones institucionales, por falta de recurso humano o de equipamiento médico quirúrgico y que aquí nadie responda.
-En estos diez años son muchos los que han ocupado la cartera de salud y los dos últimos han sido militares.
-Al frente del Ministerio de Salud tiene que estar un médico que conozca la realidad asistencial del país, que tenga profundidad y que esté sensibilizado con el tema sanitario. No creo que frente a la situación de deuda que tenemos en la salud que vemos que se ha ido fracturando y desmejorando pueda estar cualquiera. Espero que el nuevo ministro, Carlos Rotondaro, lo haga mejor, pero no soy muy optimista.
-¿Los continuos cambios de ministros no dificultan establecer las responsabilidades de lo que ocurre en salud?
-Es muy cierto, la inestabilidad en ese despacho dificulta y retrocede los planes y obstaculiza la investigación y establecimiento de responsabilidades. -Además está la participación del vicepresidente Ramón Carrizález en la remodelación de hospitales cuando se adelantaba el Sistema Metropolitano de Salud -Sí, el adefesio ese que inventaron, una versión más de la tan criticada descentralización pero hecha a nivel regional. Eso no tenía otra idea que atender la red hospitalaria, el lomito del negocio. Ahí tiene una gran responsabilidad el padre del proyecto, la Vicepresidencia de la República. Hoy vemos como viceministra a una de las representantes de ese proyecto: Indira Corao.
-El presidente Chávez responsabiliza del ruleteo de pacientes a los médicos, quienes lo harían como estrategia comercial para que vayan a las clínicas privadas.
-La realidad es que nuestros hospitales están en muy mal estado, los servicios de emergencia son deficientes, no tienen recursos y la gente va allí porque no tienen otra alternativa. Son muchos los compatriotas que día a día fallecen porque el hospital no tiene los recursos. Tiene que haber una respuesta responsable del Gobierno. Aplaudo que tengamos la sensibilidad para atender las necesidades de otros países, pero primero debemos resolver el problema de nosotros. No puede haber claridad para afuera y oscuridad para adentro, como dice la vieja conseja. Celebro que vengan niñitos de Gambia a atenderse en el hospital Cardiológico Infantil, pero es que hay 2.620 niños en el Hospital de Niños, en turno quirúrgico, esperando por una intervención. Tenemos que resolver primero nuestros problemas, para hacer buena la palabra de que estamos al servicio de los excluidos y de los pobres.

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